FÁBULA

tip, LIBR

vet,

Composición literaria. Se entiende por fábula la narración de pura ficción alegórica, en que, por medio de la personificación de los seres irracionales, inanimados o abstractos, se da una enseñanza útil y moral. Hay dos en la Biblia: Jue. 9:8-15, donde los árboles quieren elegir un rey, y el cardo del Líbano, que pide al cedro la hija para esposa de su hijo (2 R. 14:9; 2 Cr. 25:18). Ambas fábulas hacen burla de la arrogancia de los hombres y en las dos el cardo representa el personaje cómico.

En el Nuevo Testamento se usa la palabra «fábula» para referirse a las religiones paganas y a las erróneas enseñanzas que falsos maestros pretenden introducir en las comunidades cristianas (1 Ti. 1:4; 4:7; Tit. 1:14; 2 P. 1:16). El mismo sentido tiene la característica enseñanza de Gamaliel, el maestro de S. Pablo, que decía: «Quien se engolosina de la miel de las fábulas helénicas, no gustará de la leche de las Escrituras. »

 FAMILIA

vet,

= «casa», «casa paterna».

Era la sociedad más pequeña en el culto, derecho y economía. Los hijos varones casados y su prole pertenecían también a la familia en tanto vivía el padre de familia. El cabeza de familia (el padre, por lo general) era el responsable único del culto religioso (Jue. 17:5), tenía poder judicial (Gn. 42:37) y debía asegurar el porvenir de la familia, a la cual pertenecían también los esclavos y los bienes familiares (cfr. Éx. 20:7). Esta «fuerte» posición de la familia correspondía a los usos de un tiempo en el que una autoridad superior apenas podía ser eficaz. Llevados al temor de que cualquier desajuste de la solidaridad familiar provocara el hundimiento de las mismas bases en las que descansaba la sociedad judía, se intimaba de manera convincente la obediencia a los padres (cfr. Éx. 20:12; 21:15; Dt. 5:16; Lv. 19:3). Y ciertas leyes que hoy nos parecen bárbaras, como las del levirato, no tenían otro fin que defender la familia.

Después de la conquista de Canaán la familia fue perdiendo poco a poco la mayor parte de sus derechos, es decir, le fueron arrebatados por el poder central. En la familia se educaba a los hijos y se les introducía en el culto y en el trabajo profesional (Dt. 6:20 s.; Si. 7:23 ss.; 30:1-30). La familia debía cuidar de sus miembros ancianos y enfermos. El prestigio de una madre de familia crecía con el número de sus hijos. Los libros sapienciales tienen consejos muy atinados y pertinentes en cuanto a las obligaciones de los hijos para con los padres (Pr. 17:1; 19:26; 20:20; 28:24; 31:10-31).

Los principales centros de la vida comunitaria de las primeras iglesias cristianas fueron «casas», cuyos responsables se habían convertido al cristianismo (Hch. 11:24; 16:15, 31-34; Flm. 2). A los cristianos les es licito llamarse familiares de Dios, pues pertenecen a su familia (Ef. 2:19). El Reino de Dios tiene preferencia sobre la familia (Mr. 6:4; 10:29; Mt. 10:37; Lc. 14:26).

 FARAÓN

tip, REYE BIOG HOMB HOAT HIST

ver, EGIPTO, ÉXODO

vet, (en egipcio: «casa grande»).

Título del rey de Egipto; se empleaba con o sin el nombre del soberano. En base al estudio crítico de Courville (ver Bibliografía en EGIPTO), se pueden ofrecer las siguientes identificaciones de los que reinaban en tiempos de José, de la opresión, y del éxodo. Se debe tener presente que el estudio de Courville representa una revisión a fondo de las cronologías generalmente admitidas como ciertas, pero que adolecen de graves fallos y anacronismos; la cronología revisada, por otra parte, llega a una sistemática coherencia con los monumentos, inscripciones y documentos egipcios, por una parte, y con las Escrituras por la otra.

(a) El Faraón que elevó a José al rango de visir (cp. Gn. 40-47) es identificado, en base a la cronología revisada, con Sesostris I. Entre otras razones que apoyan esta identificación se halla una inscripción de uno de sus gobernadores afirmando su administración prudente del grano previamente recolectado y guardado en previsión de un hambre que tenía que venir (Courville, vol. I, p. 134), además de otra inscripción, de Bebi, que Courville documenta como contemporánea a la anterior (aprox. 1638-1593 a.C.).

(b) Ello concuerda con el hecho de que el faraón «que no conocía a José» (cp. Éx. 1:8) sería Sesostris III. Este faraón emprendió un gran proyecto de construcciones en la región del Delta del Nilo. Estas construcciones eran de ladrillo, y no de piedra, según documenta Breasted («History of Egypt», pp. 196, 198) (cp. Éx. 1:14). Casi todos los reyes de esta dinastía (la XII) usaron ladrillo en la construcción de sus pirámides. Y Josefo dice que los israelitas construyeron pirámides para los egipcios (Ant. 2:9, 1). Tanto él como su sucesor Amenemhet III centraron sus actividades de construcción en el Delta, la tierra de Gosén. Es en esta área que han sido localizadas las ciudades de Pitón y de Pi-Rameses. Aunque la mayor parte de los restos de estas ciudades se atribuyeron a Ramsés II, ver sin embargo el apartado dedicado a dicho monarca. Por otra parte, Sesostris III tenía como uno de sus nombres alternativos el de Ramessesos, y su sucesor Amenemhet III el de Ramessemeno. Estos, junto con Ramesse, fueron los faraones de la opresión. Hubo, sin embargo, un cambio de dinastía. Ramesse fue el primer faraón de la dinastía XIII, el último faraón de la opresión, y Koncharis el faraón del éxodo.

Hay a continuación del éxodo un largo silencio acerca de Egipto en la Biblia. No se menciona a ningún faraón hasta el reinado de Salomón (1 R. 3:1). Este período es de difícil explicación si se acepta la cronología comúnmente aceptada para la historia de Egipto, por cuanto monarcas como Ramsés II y Merneptah habrían sido coetáneos de Aod y Barak respectivamente. Sin embargo, no hay concordancia alguna entre la ausencia total de Egipto en la época de los jueces y las victorias de Merneptah sobre Israel en su Estela de la Victoria. No obstante, la documentada identificación de los amalecitas con los hicsos (Courville, vol. I, pp 227-241; Velikovsky, pp 55-101) da la clave de este silencio. El depredador imperio de los hicsos, que logró el dominio de Egipto sin hallar resistencia (Josefo: «Contra Apión»: 1:14), tuvo su inicio con un Egipto postrado por las diez plagas, la destrucción del ejército y la muerte del faraón reinante, con lo que el país habría quedado sumido en un estado de confusión (véanse EGIPTO y ÉXODO). La batalla en Refidim entre los israelitas que salían de Egipto y los amalecitas, que entraron (cp. Éx. 17:8-16) es el punto clave que sitúa el inicio del imperio hicso en Egipto. Su final queda también marcado en las Escrituras con la derrota de los amalecitas por parte de Saúl (1 S. 15), después de haber sido expulsados de Egipto por Amhose I (alrededor del año 1025 a.C.).

(c) Sisac es el primero de los faraones que es mencionado en la Biblia con nombre propio (1 R. 14:25, 26; 2 Cr. 12:2-9). Generalmente se identifica con Sesonk I. Sin embargo, Courville documenta que Sesonk I pertenecía a una dinastía posterior, durante el dominio asirio de Egipto (Courville, vol. I, pp. 252-265; vol. II, pp. 104-106). La anterior identificación de los amalecitas con los hicsos, y de su destrucción bajo Saúl con su expulsión bajo Amhose I (1.025-1.000 a.C.) permite la identificación de Sisac con Tutmose III (928-903 a.C.). El Nuevo Imperio subió con él a la cima de su poder, consiguiéndose la posesión de Palestina y de los territorios al este y al norte del Éufrates. Tutmose III dio una inscripción con la lista de las ciudades conquistadas de Palestina, y una representación de los utensilios y tesoros del templo de Jerusalén (Velikovsky, PP. 144-177).

(d) So (2 R. 17:4) se identifica con Ramsés II (793-726 a.C.), hacia la época tardía de su reinado, tras un largo proceso de decadencia. Su nombre de trono era Ra-user-Maat-Sotepen-Ra. Emprendió la reconstrucción de las ciudades del Delta, que habían quedado destruidas en las campañas de Ahmose I contra los hicsos. En estas reconstrucciones hizo inscribir su nombre con gran profusión (Courville, vol. I, PP. 116-118; Wright, «Biblical Archaeology», p. 60).

(e) Para Tirhaca (2 R. 19:9); Necao (2 R. 23:29-34) y Hofra (Jer. 44:30), véase EGIPTO, (a) C.

Otros faraones mencionados en la Biblia son:

(f) El faraón que, creyendo a Sara hermana de Abraham, la tomó para su harén. Dios intervino antes de que se produjera nada irreparable (Gn. 12:15-20).

(g) El faraón cuya hija Bitia se casó con Mered (1 Cr. 4:18).

(h) El faraón cuya hija se casó con Salomón, Tutmose I (987-967 a.C.). Este faraón conquistó e incendió la ciudad de Gezer en Canaán (1 R. 3:1; 7:8, etc.; 1 R. 9:16), dándola como dote a su hija.

(i) El faraón que dio hospitalidad a Hadad cuando huyó de Salomón, dándole su cuñada como esposa (1 R. 11:14-22). (Seguramente Tutmose III, ver c.)

 FARES

tip, BIOG HOMB HOAT

vet,

= «rotura».

Hijo de Judá; uno de los gemelos que Tamar dio a luz (Gn. 38:24-30). Fue el fundador del clan de su nombre, del que salieron dos clanes, encabezados por sus hijos (Nm. 26:20, 21; 1 Cr. 2:4, 5).

Fares fue uno de los antepasados de David y de Cristo (Rt. 4:12-18; Mt. 1:3).

 FARFAR

tip, RIOS

sit, a1, 608, 93

vet,

«Uno de los ríos de Damasco» mencionados por Naamán el general del ejército del rey de Siria. La identificación moderna de este río ha sido difícil. Muchos lo identifican con dos afluentes de El-Barrada que corre por el medio de la ciudad de Damasco, pero es más factible que se trate de dos grandes ríos de la planicie de Damasco, El-Barrada que se identifica con el Abana (2 R. 5:2) y El-Awaj, el «serpentoso» de los habitantes del lugar que se identificaría con el Farfar. Así Damasco en este contexto bíblico se entendería la entera región.

El río El-Awaj nace en las estribaciones del monte Hermón y después de descender por la llanura pasa a unos 20 Km. al sur de la ciudad. La fertilidad de la región que riega se debe a sus aguas, que son abundantes y con una temperatura excelente, especialmente durante la primera parte de la primavera, con lo que su diferencia con las aguas del Jordán es grande.

 FARISEOS

tip, RELI

ver, (transcripción griega del arameo «p'rîshã»: «separado»).

Uno de los tres partidos judíos que menciona Josefo, siendo los otros dos los saduceos y los esenios.

Los fariseos eran los más rigurosos (Hch. 26:5). Con toda certeza, la secta de los fariseos apareció antes de la guerra de los Macabeos, como reacción contra la inclinación de ciertos judíos hacia las costumbres griegas. Los judíos fieles vieron horrorizados la creciente influencia del helenismo, y se aferraron con mayor fuerza a la ley mosaica. Al desatar la persecución contra ellos, Antíoco Epifanes (175-163 a.C.) dio lugar a que se organizaran como partido de resistencia. Este rey de Siria ordenó la muerte de todos aquellos israelitas que no quisieran abandonar el judaísmo ni ajustarse al helenismo. Intentó destruir todos los ejemplares de las Sagradas Escrituras, ordenó la muerte de todos los que estuvieran en posesión de un libro del Pacto o que observaran la Ley (1 Mac. 1:56, 57). Los asideos, o hassidim (judíos piadosos e influyentes), y todos los que observaban la Ley (1 Mac. 2:42; cp. 1:62, 63), participaron en la revuelta de los Macabeos como grupo particular. Aunque no llevaban el nombre de fariseos, fueron ellos, con toda probabilidad, los precursores. Cuando la guerra perdió su carácter de lucha por la libertad religiosa y empezó a perseguir objetivos políticos, los hassidim se desinteresaron. Desaparecieron de la escena durante el periodo en que Simón y Jonatán encabezaron la nación judía (160-135 a.C.).

El término «fariseos» aparece en la época de Juan Hircano (135-105 a.C.). Él mismo era fariseo, pero abandonó su partido, uniéndose a los saduceos (Ant. 13:10, 5-6). Su hijo y sucesor, Alejandro Janneo, intentó exterminar a los fariseos. Su esposa Alejandra, que le sucedió en el año 78 a.C., reconoció que la fuerza no podía hacer nada contra la fe; entonces favoreció a los fariseos (Ant. 13:15, 5; 16:1). Desde entonces, dominaron la vida religiosa de los judíos.

Los fariseos defendían la doctrina de la predestinación, que estimaban compatible con el libre albedrío. Creían en la inmortalidad del alma, en la resurrección corporal, en la existencia de los espíritus, en las recompensas y en los castigos en el mundo de ultratumba. Pensaban que las almas de los malvados quedaban apresadas debajo de la tierra, en tanto que las de los justos revivirían en cuerpos nuevos (Hch. 23:8; Ant 18:1, 3; Guerras 2:8, 14). Estas doctrinas distinguían a los fariseos de los saduceos, pero no constituían en absoluto la esencia de su sistema. Centraban la religión en la observancia de la Ley, enseñando que Dios solamente otorga su gracia a aquellos que se ajustan a sus preceptos. De esta manera, la piedad se hizo formalista, dándose menos importancia a la actitud del corazón que al acto exterior. La interpretación de la Ley y su aplicación a todos los detalles de la vida cotidiana tomaron una gran importancia.

Los comentarios de los doctores judíos acabaron formando un verdadero código autorizado. Josefo, él mismo un fariseo, dijo que los escribas no se contentaban con interpretar la Ley con más sutilidad que las otras sectas sino que además imponían sobre el pueblo una masa de preceptos recogidos de la tradición, y que no figuraban en la Ley de Moisés (Ant. 13:10, 6). Jesús declara que estas interpretaciones rabínicas tradicionales no tienen ninguna fuerza (Mt. 15:2-6)

Los primeros fariseos expuestos a la persecución se distinguían por su integridad y valor, eran la élite de la nación. El nivel moral y espiritual de sus sucesores descendió. Los puntos débiles de su sistema se hicieron hegemónicos y les atrajeron duras criticas. Juan el Bautista llamó a los fariseos y a los saduceos «raza de víboras». Jesús denunció su orgullo, hipocresía y su negligencia de los elementos esenciales de la ley, en tanto que daban la mayor importancia a puntos subordinados (Mt. 5:20; 16:6, 11, 12; 23:1-39).

En la época de Cristo los fariseos formaban una astuta camarilla (Ant. 17:2, 4) que tramó una conspiración contra Él (Mr. 3:6; Jn. 11:47-57). Sin embargo, siempre hubo entre ellos hombres sinceros, como Nicodemo (Jn. 7:46-51). Antes de su conversión, Pablo fue fariseo. Hizo uso de ello en sus discusiones con los judíos (Hch. 23:6; 26:5-7; Fil. 3:5). Gamaliel, que había sido su maestro, era también fariseo (Hch. 5:34).

 FAUNA DE LA BIBLIA

tip, FAUN

vet,

La Biblia clasifica los animales por el lugar donde viven, sin hacer una descripción anatómica, como la de la ciencia moderna. La clasificación escriturística es totalmente ecológica, es decir, basada en el ambiente natural de cada especie (Gn. 1:20-30; 2:19, 20; Lv. 11). El sistema moderno de clasificación está basado en la morfología y la anatomía, sin que por ello sea más exacto que el de la Biblia, sino que es diferente. A continuación damos un elenco de los principales animales mencionados en la Biblia con nombres hebreo, griego, científico y español.

Los nombres de los animales se clasifican en la siguiente lista en tres categorías:

(a) seguros, que son la mayoría y que generalmente son traducidos con los mismos nombres en las versiones castellanas de la Biblia;

(b) una segunda clase (marcada por un asterisco) está compuesta por nombres dudosos,

(c) y la tercera (indicada por dos asteriscos) se compone de nombres oscuros en el texto hebreo por motivos de transcripción.

La línea divisoria entre la segunda y tercera categoría no es siempre clara, ya que diversos criterios subjetivos inducen al estudioso a clasificar los animales en uno de estos dos grupos.

Finalmente, un signo "°" encima de algunos nombres indica que aparecen solamente una vez en la Biblia, y reciben el apelativo de «hapax legómena» por estar entre los nombres que aparecen solamente una vez en todo el texto bíblico. La ortografía usada en la traducción es la de la Versión de Reina-Valera.

 FE

tip, DOCT DONE

vet, (gr.:« pistis»).

Es una palabra relacionada con «creer»; desde luego, ambos conceptos no pueden estar separados.

En el AT aparece dos veces la palabra «fe» en sentido propio (Dt. 32:20; Hab. 2:4). Las palabras en heb. son «emun», «emunah»; pero «aman» se traduce frecuentemente como «creer». La primera vez que este verbo aparece en el AT es cuando se usa de Abraham: «Y creyó a Jehová, y le fue contado por justicia» (Gn. 15:6). En esto se apoya Pablo en Ro. 4, donde la fe del creyente le es contada por justicia, sacándose la conclusión de que si alguno cree en Aquel que resucitó a Jesús el Señor de entre los muertos, le será contado por justicia.

Esto puede recibir el nombre de «fe salvadora». Es la confianza en Dios puesta en Su palabra; es creer en una persona, como Abraham creyó a Dios. «El que cree en el Hijo tiene vida eterna» (Jn. 3:36). No hay virtud ni mérito en la fe misma; lo que hace es ligar al alma con el Dios infinito. La fe es ciertamente don de Dios (Ef. 2:8). La salvación es sobre el principio de la fe, en contraste con las obras bajo la ley (Ro. 10:9). Pero la fe se manifiesta por las buenas obras. Si alguien dice que tiene fe, es cosa razonable decirle: «muéstrame tu fe» por tus obras (Stg. 2:14-26). Si, por otra parte, la fe no da evidencia de sí misma, es descrita como «muerta», totalmente diferente de la fe verdadera y activa. Un mero asentimiento mental a lo que se afirma, como mero asunto factual, no es fe. Así, la fe engloba la creencia, pero llega más lejos que ella, dándose de una manera vital a su objeto. El hombre natural puede creer un cúmulo de verdades. «Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan» (Stg. 2:19). Pero el creer personalmente, con una involucración personal, esto es, la fe, da gozo y paz.

Hay también el poder y la acción de la fe en el camino del cristiano: «Por fe andamos, no por vista» (2 Co. 5:7). Vemos esta fe exhibida en las vidas de los santos del AT, cantada en He. 11. El Señor tenía que reprender con frecuencia a sus discípulos por su carencia de fe en su andar diario. El creyente debiera tener fe en el Dios viviente con respecto a todos los detalles de su vida diaria.

LA FE es en ocasiones mencionada en el sentido de «la verdad», lo que ha sido registrado, y lo que los cristianos han creído, para la salvación del alma. Por esto los cristianos deberían contender eficazmente para no perderla. Se trata de un depósito fundamental. Son muchos los falsos profetas que han salido al mundo, y que se han introducido encubiertamente para predicar herejías destructoras, negando la persona y la obra de Jesucristo (1 P. 2:1; Jud. 3, 4).

Con frecuencia, se ha presentado la «razón» como opuesta a la fe. Sin embargo, ésta es una postura falsa. La fe acepta una revelación venida de parte de Dios acerca de temas que el hombre no puede llegar a conocer por su propia cuenta. El hombre solamente puede investigar aquello que ha sido puesto debajo de su potestad. La razón es aquella facultad por la que el hombre puede, una vez tiene datos, clasificar estos datos y sacar unas determinadas consecuencias de ellos. No puede, por sí misma, conseguir datos, sino trabajar sobre ellos. Hay datos que el hombre puede conseguir mediante una investigación de su entorno. Pero no es «la razón» lo que puede decirle que ésta sea toda la realidad existente. La razón no puede nunca negar la posibilidad ni factualidad de una revelación procedente de Dios. No puede ni siquiera pretenderlo. Si en nombre de la razón se pretende negar la Revelación, se abandona por ello mismo la racionalidad, y se cae en el racionalismo, la totalmente injustificada atribución de un carácter absoluto a la razón, como juez y árbitro final. No es la razón, entonces, lo que empuja al hombre a negar la Revelación, sino la incredulidad, movida por la enemistad contra Dios (cp. Ro. 8:7). El caos de las religiones y filosofías de factura humana constituye la demostración de ello. Por la caída, el ser humano entero ha quedado hundido en las tinieblas. Así como su cuerpo está abocado a la tumba y su corazón es capaz de los peores sentimientos, su razón ha quedado falseada y su inteligencia entenebrecida. Decía Pablo de los paganos de su tiempo, griegos y romanos: «profesando ser sabios, se hicieron necios» (Ro. 1:22). El hombre moderno no ha adelantado nada, a pesar de todos los avances de la ciencia tocante al mundo sensible. No le son accesibles de manera natural las cosas que atañen a la fe, porque «para él son locura, y no las puede entender»; pero Dios está dispuesto a revelarlas por su Espíritu (1 Co. 2:9-16). Es entonces que se ilumina la inteligencia del hombre, hallando la solución a los más vitales problemas de la existencia, y que su razón regenerada halla su verdadero lugar al quedar iluminada y dirigida por la fe.

El conflicto no está, pues, entre razón y fe, sino entre la razón obrando en un esquema mental de incredulidad y rebelión contra Dios y su revelación frente a la razón informada, iluminada y dirigida por la gozosa confianza en el Dios que ha hablado, revelándose a Sí mismo su justicia, amor, y propósitos en Cristo Jesús, en el tiempo y en la eternidad.

 FEBE

tip, BIOG FUNC MUJE MUNT

vet,

= «pura».

Mujer cristiana recomendada por el apóstol Pablo a los santos de Roma como «diaconisa» de la iglesia en Cencrea.

Había ayudado a muchos, y al mismo Pablo (Ro. 16:1-2).

 FELIPE

tip, APOS BIOG HOMB HONT

vet,

«amador de los caballos».

(a) Uno de los 12 apóstoles: era natural de Betsaida, a orillas del mar de Galilea. Convertido en discípulo de Jesús, Felipe lo llevó a Natanael, que reconoció a Jesús como el Mesías (Jn. 1:28, 43-49). Un año después, el Señor eligió a Felipe como apóstol. Cuando iba a efectuar el milagro de la multiplicación de los panes, puso a Felipe a prueba, preguntándole: «¿De dónde compraremos pan para que coman estos?» (Jn. 6:5, 6). El día de la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén algunos griegos deseaban ver a Jesús, y se dirigieron a Felipe (Jn. 12:20-23). No comprendiendo que era por la presencia de Cristo que los discípulos tenían relación con el Padre dijo: «Señor muéstranos el Padre y nos basta» (Jn. 14:8-12). Después de la resurrección se halla entre los apóstoles reunidos en el aposento alto (Hch. 1:13). Esta es la última mención que se tiene de él. Los testimonios posteriores de la tradición son inciertos.

(b) El evangelista. Uno de los siete varones de buena reputación, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, elegidos para administrar el socorro a las viudas judías de habla griega y a los pobres de la iglesia de Jerusalén. El nombre de Felipe se halla a continuación del de Esteban (Hch. 6:3-6), la muerte del cual fue la señal de partida de las persecuciones que dispersaron a los cristianos. Felipe evangelizó Samaria, efectuando milagros, logrando la conversión de muchos (Hch. 8:4-8; 21:8), y confundiendo a Simón el Mago (Hch. 8:9-25). Un ángel ordenó a Felipe que siguiera el camino que llevaba de Jerusalén a Gaza. Obedeciendo, encontró al eunuco etíope, hablándole de Cristo y bautizándole (Hch. 8:26-39). A continuación, Felipe evangelizó Azoto (Asdod) y las ciudades de la región, hasta Cesarea (Hch. 8:40), donde moraba cuando Pablo pasó por allí para ir a Jerusalén por última vez. El evangelista tenía cuatro hijas vírgenes que profetizaban (Hch. 21:8, 9).

(c) Hijo de Herodes el Grande y Mariamne, se casó con Herodías, la cual le abandonó para irse a vivir con su hermano, Herodes Antipas (Mt. 14:3; Mr. 6:17; Lc. 3:19).

(d) Otro hijo de Herodes el Grande y Cleopatra de Jerusalén, fue tetrarca de Iturea y de Traconite (Lc. 3:1), y fundador de Cesarea de Filipos (Mt. 16:13; Mr. 8:27).

 FÉLIX

tip, BIOG REYE HOMB HONT

vet,

= «feliz».

Uno de los libertos del emperador Claudio, y por él designado para ser procurador o gobernador de Judea, 51 d.C. Cuando Pablo fue enviado como preso a Cesarea, compareció ante Félix, y otra vez ante él y su esposa Drusila; al razonar Pablo acerca de la justicia, templanza y el juicio venidero, Félix tembló. Mostró un espíritu mezquino e injusto al mantener a Pablo preso durante dos años en la esperanza de que podría ser sobornado para darle la libertad, y al dejarlo preso para complacer a los judíos (Hch. 23:24, 26; 24:3-27; 25:14).

Tácito dice que Félix gobernó la provincia de una manera mezquina y cruel (Anales 12:54; Historias, 5:9). El país estaba lleno de conspiraciones, y Josefo habla de varios «falsos mesías» que recibieron la muerte.

Finalmente, fue acusado ante Nerón por los judíos, y tan sólo escapó al castigo por intercesión de su hermano Pallas (Ant. 20:7; 8:1-9).

Fue sustituido por Porcio Festo el año 60 d.C.

 FENICE

tip, PUEM

sit, a9, 281, 283

vet,

«palmera».

Puerto de la costa meridional de Creta (Hch. 27:12). Identificado con Lutro.

Es el único puerto del sur de Creta que puede dar abrigo a las embarcaciones en todas las estaciones del año.

 FENICIA

tip, PAIS

ver, PÚRPURA, BAAL, BIBLOS, HIRAM, JEZABEL, UGARIT

sit, a4, 195, 155

vet,

Se dan tres explicaciones al significado de este nombre, derivado del griego:

(a) País de las palmas («phoinix»; cp. «Palmira»).

(b) País de la púrpura («phoinos» significa «sangre roja»). En Tiro se teñía mucho en púrpura con el molusco «Murex trunculus» (véase PÚRPURA).

(c) País de hombres de tez morena, cobriza (es decir, de los marinos fenicios).

Estrecha franja de territorio limitada entre el Mediterráneo al Oeste, las cumbres del Líbano al este, y sus ramificaciones al sur. La ciudad de Arvad era probablemente su límite septentrional.

Cuando los israelitas se establecieron en el sur, sobre la costa, el límite meridional de Fenicia se hallaba en la Escala de Tiro, a unos 22 Km. al sur de Tiro. Pero los israelitas no echaron a los fenicios ni de Aco ni de Aczib (Jue. 1:31).

En la época de Cristo, Fenicia llegaba a Dor, a casi 26 Km. al sur del Carmelo.

De Arvad a la Escala de Tiro hay más de 200 Km.

Ciudades principales: Tiro y Sidón, Biblos (Gebal), Arvad. En tiempos antiguos, los israelitas daban a Fenicia el nombre de «Canaán» (Is. 23:11), y a sus habitantes el nombre de cananeos (Gn. 10:15). Según este pasaje, los cananeos eran principalmente descendientes de Cam. Se establecieron a lo largo de la estrecha franja de territorio que unía Egipto con los grandes imperios semitas del Creciente Fértil. Ya al principio, sucumbieron a la influencia de la mezcla lingüística y racial con los semitas, perdiendo por ello sus características étnicas distintivas. Así es como se explica que al final los cananeos fueran más semitas que camitas. Los fenicios mismos relatan que salieron de las costas del golfo Pérsico, pasaron a Siria, estableciéndose en la costa marítima de Canaán (Herodoto 1:1; 7:89). El territorio donde se instalaron los fenicios tenía buenos puertos naturales. El Líbano poseía reservas inagotables de madera, con la que los fenicios emprendieron la construcción de navíos. Esta nación destacó en el arte de la navegación. Se lanzaron al comercio con regiones mediterráneas más alejadas, implantando además colonias en los lugares que les convenían para su tráfico. Algunos de estos puntos se convirtieron más tarde en grandes centros comerciales. La colonia fenicia más importante, Cartago (situada en las cercanías de la moderna Túnez), rivalizó durante mucho tiempo con la misma Roma, que finalmente la destruyó. Durante las guerras púnicas, ciertos caudillos cartagineses tenían nombres fenicios que recordaban la lengua hebrea. Aníbal significa «favor de Baal», Asdrúbal «Baal es ayuda». El territorio de Tiro y de Sidón que Jesús recorrió se hallaba en Fenicia (Mt. 15:21; Mr. 7:24, 31).

La persecución que siguió al martirio de Esteban obligó a muchos cristianos a buscar refugio en Fenicia (Hch. 11:19).

Al ir de Antioquía a Jerusalén, Pablo y Bernabé atravesaron Fenicia (Hch. 15:3). Durante su último viaje a Jerusalén, Pablo se embarcó en una nave fenicia que lo llevó a Tiro (Hch. 21:2, 3) Véanse BAAL, BIBLOS, HIRAM, JEZABEL, UGARIT.

 FEREZEOS

tip, TRIB

vet,

Una de las antiguas naciones de Palestina.

En algunos pasajes, son la única nación mencionada juntamente con los cananeos.

Josué ordenó a las dos tribus de la casa de José que tomaran la tierra de los ferezeos, y son allí clasificados con los gigantes (Jos. 17:15). Aunque fueron echados de la tierra o muertos en buena proporción, algunos de ellos moraron con los hijos de Israel, y se mezclaron con ellos (Jue. 3:5, 6). En los días de Salomón, los que quedaban en la tierra fueron sometidos a servidumbre.

No se sabe de manera concreta en qué parte de Canaán se hallaban originalmente, pero a la luz de Jos. 17:14-18 es posible que su zona se hallara cerca de la heredad de Manasés, a occidente.

 FÉRTIL (Creciente)

tip, LUGA

vet,

Expresión usada para designar las ubérrimas tierras de Egipto y Mesopotamia, unidas, por sus tierras fértiles, con la costa del Mediterráneo.

 FESTO

tip, BIOG FUNC

vet,

= «de fiesta, gozoso».

Procurador de Judea, designado por Nerón como sucesor de Félix en el año 60 d.C.

Informado Festo por los judíos en contra de Pablo, no queriendo desairarlos del todo, pidió a Pablo su consentimiento para ser llevado a juicio a Jerusalén. Éste, sabedor de las intenciones de los judíos de darle muerte, apeló a César como ciudadano romano (Hch. 25, 26).

Josefo, en su relato acerca de Festo, explica que tenía un carácter noble.

 FIADOR

tip, LEYE COST

vet,

Quien garantiza el pago de una deuda.

Los libros sapienciales previenen frecuentemente contra las garantías prestadas a la ligera (Pr. 6:2-5; 11:15; 17:18; 20:16; 27:13, 22, 26 s ).

El fiador se obliga mediante el gesto de estrechar la mano (Jb. 17:3; Pr. 6:1; 17:18, 22:26).

Dar garantía con su cuerpo y su vida (rehenes) en 2 R. 14:14.

Según He. 7:22 se ha constituido Jesús en fiador de una alianza mejor que la antigua del pacto sellado con su misma sangre (He. 9:14-22).

 FIDELIDAD

vet,

Es uno de los atributos de Dios que más frecuentemente se destaca en las Escrituras (Dt. 7:9; 32:4; Neh. 9:33; Sal. 25:10; 36:5; 89:2-3; Is. 11:5, etc.).

El fiel Dios es digno de nuestra fe y confianza, guarda las promesas y el pacto, cumpliendo su palabra, pero también sus amenazas. Es inmutable (Sal. 90:1-2; 102:26-28). Es fiel y justo para perdonarnos en nombre de Cristo, por su obra cumplida (1 Jn. 1:9).

La fidelidad debería ser también la característica del creyente.

Es un aspecto del fruto del Espíritu (Gá. 5:22-23).

Es por excelencia la cualidad que Dios demanda de nosotros, los dispensadores de sus misterios (1 Co. 4:1-2). Si Somos fieles en lo pequeño, se nos confiará lo grande (Lc. 16:10-12).

Es con la ayuda de Dios que el creyente podrá ser fiel hasta la muerte (Ap. 2:10) y por ella hay promesa de un rico galardón (Mt. 24:45-46).

 FIEBRE

tip, MDIC

vet,

Enfermedad, o género de enfermedades, caracterizada por la disminución de las secreciones, la elevación de la temperatura, de la sed, aumento del ritmo del pulso y otros síntomas Este cuadro clínico recibe en hebreo el nombre de «kaddahath» «ardiente» (Lv. 26:16). Hay versiones que traducen este término como fiebre intermitente.

En Dt. 28:22 el término fiebre va acompañado de los términos «inflamación» y «ardor» indicando todo ello síntomas febriles.

En griego fiebre se dice «puretos», de «pur», que significa fuego (Mt. 8:15; Lc. 4:38, Jn. 4:52; Hch. 28:8).

Galeno y los médicos de la antigüedad distinguían entre las grandes y las pequeñas calenturas. Lucas hace esta distinción, la cual debe ser tenida en cuenta, por cuanto era médico.

 FIESTAS

tip, CALE TIPO

ver, PASCUA

vet,

Las fiestas de Jehová, instituidas bajo la ley dada por Moisés, tienen un carácter de conmemoraciones, o de asambleas de la congregación, para celebrar tratos especiales del Señor, y en consecuencia dispensaciones especiales en la historia de su pueblo, y reciben el nombre de «convocaciones santas».

En Lv. 23 se da una lista de las fiestas anuales. La primera que se menciona es el Sábado. Si entra el sábado en el cómputo, considerando la Pascua y la Fiesta de los panes sin levadura como una, se tienen «siete» fiestas en total, el número perfecto. Si no se incluye el sábado, por cuanto era una fiesta semanal, el reposo de Dios, sobre la que las otras se basaban, la Pascua y la Fiesta de los panes sin levadura pueden contarse como dos, y sigue siendo siete el número de fiestas. Es indudable que estas siete fiestas tipificaban las multiformes bendiciones desde la cruz hasta el milenio.

Tipológicamente, se pueden presentar de la siguiente manera:

El Sábado (Lv. 23:1-3).

14 de Abib: La Pascua (Lv. 23:5).

15 de Abib: Fiesta de los panes sin levadura (Lv. 23:6-8).

Antitipo: «Nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros»; es el cumplimiento de la primera parte de estas dos fiestas tan íntimamente ligadas. «Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad» (1 Co. 5:7, 8).

La gavilla de la primicia, de la cosecha de cebada. «El día siguiente del día de reposo» (Lv. 23:9-14).

Antitipo: La Resurrección. (Siete sábados de intervalo.)

Siván: Pentecostés. La Fiesta de las semanas: las Primicias, de la cosecha del trigo (Lv. 23:15-22).

Antitipo: Descenso del Espíritu Santo, formación de la Iglesia.

1 de Tisri: Fiesta de las trompetas (Lv. 23:23-25).

10 de Tisri: Día de la expiación (Lv. 23:26-32).

15 de Tisri: Fiesta de los tabernáculos: la vendimia (Lv. 23:33-44).

Antitipo: Despertamiento de Israel (Ez. 37); afligen sus almas (Zac. 12:10-14), recibiendo a su Mesías, y son introducidos a bendición en el milenio (Zac. 13:8-14:21; Ez. 36:22-38; 39:25-48).

Éstas son las que reciben el nombre de las «fiestas solemnes» (Nm. 29:39; 1 Cr. 23:31; 2 Cr. 31:3; Neh. 10:33). Se llaman también «santas convocaciones», por cuanto el pueblo se reunía para ofrecer las varias ofrendas, y tener así memoria de su asociación con el Dios viviente, a quien debían todas sus bendiciones. Para asegurar que esto se hacía al menos tres veces al año, había la obligación de que todos los varones capaces comparecieran ante el Señor tres veces anualmente, y que no debían ir de vacío. Estas ocasiones eran la Fiesta de los panes sin levadura (que indudablemente incluía la Pascua); la Fiesta de las semanas o de la siega; y la Fiesta de los tabernáculos o de la cosecha (Éx. 23:14-17; Dt. 15:16). Véase PASCUA, etc.

Se mencionan otras fiestas anuales que, aunque citadas en las Escrituras, no fueron patentemente ordenadas por Dios.

El 25 de Quisleu, la Fiesta de la Dedicación, instituida por Judas Macabeo cuando el templo volvió a ser dedicado después de haber sido profanado por Antíoco Epifanes, en el año 165 a.C. (Jn. 10:22).

La otra es la Fiesta de Purim, los días 14 y 15 de Adar, cuando los judíos fueron librados de la destrucción que había tramado Amán contra ellos (Est. 9:21, 26).

Bibliografía:

Anónimo: «Las siete fiestas de Jehová» (Editorial «Las Buenas Nuevas», Montebello, California 1968);

C. H. Mackintosh: «Levítico» (Editorial «Las Buenas Nuevas», Montebello, California 1956);

J. A. Seiss: «Gospel in Leviticus» (Kregel Pub., Grand Rapids, Michigan 1860/1981).

 FIESTA DE LAS SEMANAS. Véase PENTECOSTÉS.

 FILACTERIAS

tip, LEYE CERE COST

vet,

(hebreo, «señal», «recuerdo»).

Interpretando literalmente Éx. 13:9, 16; Dt. 6:8; 11:18, se escribían en tiras de pergamino algunos preceptos de la ley; estos preceptos se encerraban en cajitas que eran atadas al brazo izquierdo o a la frente con filacterias o lazos. Jesús criticó que los fariseos hicieran las filacterias llamativamente anchas (Mt. 23:5). Mucha gente piadosa de su tiempo llevaba las filacterias no sólo para la oración, sino durante todo el día.

La palabra «filacterias» (Mt. 23:5) deriva de la palabra griega «filakterion» («medio de protección»), aunque dicha idea no se halla en la palabra hebrea «totafat» que, traducida literalmente, quiere decir señal, recuerdo, memoria.

Las filacterias aparecen por la época intertestamentaria, cuando el pueblo judío necesitaba una buena dosis de defensa frente a las ideologías sincretizantes de aquel período.

En la época tardía llegaron a convertirse en una especie de amuletos contra toda clase de amenazas y por ello Cristo echa en cara a los fariseos el hecho de que «ensanchen tanto sus filacterias» (Mt. 23:5), o sea, que extreman la celebración externa de los actos de piedad.

 FILADELFIA

tip, CIUD IGLE

ver, RABÁ

vet,

«amor fraternal».

(a) Ciudad de Lidia, en Asia menor, fundada por Atalo Filadelfo sobre una parte del monte Tmolus.

En el año 17 a.C. fue destruida por un terremoto, y fue pronto reconstruida.

El apóstol Juan dirigía a la iglesia en esta ciudad una de las cartas a las siete iglesias de Asia (Ap. 1:11; 3:7-13). Esta carta contiene solamente elogios, frente a las reprensiones enviadas a tantas otras iglesias. El nombre actual de Filadelfia es Ala-Sheher.

(b) Nombre helenístico de Rabá de Amón, capital de los amonitas. (Véase RABÁ.)

 FILEMÓN

tip, BIOG HOMB HONT

vet,

«afectuoso».

Amo de Onésimo y converso de Pablo (Flm. 19). Parece que vivía en la misma ciudad que Arquipo (Flm. 2), Colosas (Col. 4:17).

Pablo lo califica de «colaborador nuestro» (Flm. 1), y habla de su amor para con los santos (Flm. 5).

 FILEMÓN (Epístola)

tip, LIBR LINT

vet,

Se trata de una breve carta dirigida por Pablo y Timoteo a un rico de Colosas convertido a Cristo.

Su esclavo Onésimo había huido, llevándose consigo posiblemente algo de dinero robado (Flm. 18, 19). Llegado a Roma, Onésimo se convirtió por la predicación del apóstol Pablo (Flm. 10). El apóstol hubiera querido retenerlo para el servicio en la obra, pero no se sentía libre de hacerlo sin el consentimiento de Filemón (Flm. 13, 14). Además, es indudable que Pablo consideraba que Onésimo, convertido a Cristo, tenía que pedir el perdón de su amo. El apóstol deseaba vivamente que Filemón se reconciliara con Onésimo. Así, retorna al esclavo a su dueño, a quien le recomienda que lo reciba como a un hermano bien amado (Flm. 16). Hablando de su afecto hacia el joven converso (Flm. 10, 12), ofrece el reembolso a Filemón de lo que el esclavo le debe (Flm. 18, 19). Esta carta muestra cómo el apóstol usaba el tacto y la cortesía con sus hermanos en la fe; revela también la influencia del naciente cristianismo en las relaciones entre las personas de diferentes clases sociales.

La epístola a Filemón está saturada del espíritu de amor y de justicia que, gracias al Evangelio, se infiltraría en la sociedad. Provisto de esta letra, Onésimo acompañó a Tíquico, portador de la epístola destinada a la iglesia de Colosas (Col. 4:7-9) y de la epístola a la iglesia en Éfeso (Ef. 6:21, 22); fueron tres cartas redactadas en Roma en la misma época (probablemente el año 60 o 61).

La epístola a Filemón se halla en las versiones siríaca y la Vetus Latina; el fragmento de Muratori la menciona, lo mismo que el hereje Marción; Orígenes la cita como de Pablo, Eusebio la sitúa en el grupo de escritos nunca puestos en tela de juicio. Hay por ello una gran abundancia de pruebas de su autenticidad que, además, permiten afirmar la autenticidad de las cartas a los colosenses y a los tesalonicenses, por cuanto fueron redactadas al mismo tiempo que la de Filemón.

 FILETO

tip, BIOG HOMB HOAT

vet,

«digno de ser amado».

Asociado con Himeneo, difundía la enseñanza de que la resurrección ya estaba efectuada, alegorizándola, y negando la verdadera resurrección que se ha de dar en el futuro, de la que la resurrección de Cristo da la garantía.

Por medio de la negación de la resurrección real se había trastornado la fe de algunos. Su doctrina «carcomerá como la gangrena» (2 Ti. 2:17-18).

 FILIPENSES (Epístola)

tip, LIBR LINT

ver, PABLO, EPÍSTOLAS

vet,

Esta carta se dirigía a la iglesia más antigua de Europa, y la redactó el apóstol Pablo desde su cautiverio (Fil. 1:7, 13, 14, 17).

Pablo se halla bajo la vigilancia de la guardia pretoriana (Fil. 1:13); transmite los saludos de los santos pertenecientes a la casa del César (Fil. 4:22).

En la localidad en la que está Pablo hay numerosos cristianos que propagan la nueva fe (Fil. 1:14-18). Estas alusiones, y el tono de toda la epístola, hacen ver que el apóstol escribía durante su primer encarcelamiento en Roma (véase PABLO). La fecha más probable es hacia el final de este período, el año 61 o 62. Son diversos los hechos que parecen confirmarlo:

(a) El apóstol ha estado ya viviendo un cierto tiempo en el lugar desde donde escribe, Roma con toda seguridad (Fil. 1:12 ss),

(b) Está esperando su liberación (Fil. 1:25; 2:23, 24),

(c) Los filipenses le habían enviado un don (Fil. 4:10) por medio de Epafrodito (Fil. 2:25) que había caído enfermo en Roma (Fil. 4:10). Los filipenses habían llegado a conocer esto y se habían inquietado por él (Fil. 2:26). Así, hacía ya tiempo que Pablo había llegado a la capital.

La carta había sido escrita como acuse de recibo del don de los filipenses. El apóstol había ya aceptado muchas veces la liberalidad de ellos, en contra de su costumbre (Fil. 4:15). Aprovecha esta ocasión para dar noticias suyas a los filipenses y para ponerlos en guardia contra los errores.

Esta epístola constituye el mensaje de un pastor a su grey; a diferencia de otros casos, esta epístola no tenía como motivo una crisis en el seno de la iglesia. Abundante en enseñanzas espirituales, arroja mucha luz sobre la situación y el estado de ánimo de Pablo en Roma. Epafrodito estaba ya restablecido e iba a ser el portador de la carta a Filipos (Fil. 2:25, 30).

(a) Contenido:

(A) Introducción (Fil. 1:1, 2).

(B) Pablo agradece a los filipenses, asegurándoles de su afecto, de sus oraciones para el avance de ellos en la santificación (Fil. 1:3-11). Afirma que su encarcelamiento contribuye al progreso del Evangelio; se goza en que Cristo sea predicado, a pesar de la oposición que tiene que sufrir; desearía mejor partir para estar con Cristo, pero sabe que será preservado, para serles aún más útil; los exhorta a que permanezcan en la fe (Fil. 1:12-30).

(C) Apelación a la unión espiritual, basada en la abnegación y en el amor, en seguimiento del ejemplo de Cristo, que debería incitarles a llevar a cabo su servicio hasta el fin (Fil. 2:1-18).

(D) Pablo espera poder enviarles a Timoteo, y dirigirse él mismo a Filipos; mientras tanto, delega a Epafrodito (Fil. 2:19-30).

(E) Exhortación a seguir gozosamente la peregrinación terrestre, en sometimiento a Cristo, sin perder de vista el galardón celestial, según el ejemplo del apóstol. Pone a los filipenses en guardia frente a los judaizantes (Fil. 3).

(F) Recomendaciones finales a ciertas personas y a toda la iglesia. El tema es el gozo, la serenidad de ánimo, la santidad (Fil. 4:1-9).

(G) Última alusión al gozo que le había venido por el don y el afecto de los filipenses. Últimos saludos (Fil. 4:10-23).

(b) Autenticidad y unidad.

Esta epístola es indiscutiblemente de Pablo; el contenido, tono, estilo, los detalles personales, dan testimonio de ello. Hay además numerosos testimonios externos. Clemente de Roma (90 d.C.) conocía la epístola e Ignacio (110 d.C.) la cita. Por el brusco cambio de tono a partir de Fil. 3:2, ha habido sugerencias de que este pasaje hubiera podido formar parte de otra carta de Pablo. Sin embargo, la epístola no pretende ser una exposición didáctica. Las transiciones bruscas y las introducciones de temas nuevos se hallan corrientemente en las cartas de carácter personal, como lo es ésta. (Véase EPÍSTOLAS.)

(c) Mensaje espiritual.

Es de gran riqueza, y tan sólo se pueden mencionar aquí dos temas particularmente relevantes.

(A) Uno de ellos es el del gozo (Fil. 1:5). Puede gozarse en medio de todas las circunstancias (Fil. 1:18), y se goza en el gozo de los demás (Fil. 1:25). Su gozo perfecto es ver el amor y la unidad de los creyentes (Fil. 2:2). La misma perspectiva del martirio le lleva a gozarse y a pedir a los filipenses que se gocen y regocijen con él (Fil. 2:17, 18). El siervo de Dios tiene un gozo y una corona permanentes: las almas de aquellos a los que ha llevado a la salvación (Fil. 4:1). Pablo no puede dejar de insistir en ello: «Otra vez digo: ¡Regocijaos!» (Fil. 3:1; 4:4).

(B) El otro tema es el de «lo mejor» que debemos discernir (Fil. 1:10). ¿Qué es lo mejor? El testimonio fiel rendido a Cristo en la cárcel es mejor que la misma libertad en sí (Fil. 1:12-14). La muerte es más excelente que la vida, por cuanto «es estar con Cristo» (Fil. 1:21-23). Seguir al Señor en Su anonadamiento es el camino de la mayor gloria (Fil. 2:5-11). Todo lo que es bueno desde el punto de vista de los valores meramente humanos viene a ser como basura en comparación con «la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús» (Fil. 3:4-8). La humillación, la escasez, la angustia, la abundancia, no son nada; lo excelente es estar satisfecho y fortalecido en Cristo (Fil. 3:11-14). Dios mismo, nuestra plenitud, suplirá a todas nuestras necesidades conforme a sus riquezas en Cristo Jesús (Fil. 3:19).

 FILIPO. Véase FELIPE

 FILIPOS

tip, CIUD

sit, a9, 268, 123

vet,

Ciudad de Tracia, en la Macedonia oriental. Anteriormente «Krenides»,

Filipo II, el padre de Alejandro Magno, la conquistó, fortificándola y dándole su nombre (356 a.C.).

Fue la primera ciudad de Europa visitada por Pablo (52 d.C.). Su predicación tuvo como resultado la conversión de Lidia y de otros. Al echar de una joven un espíritu de pitón se ocasionó un tumulto; Pablo y Silas fueron azotados y echados a la cárcel, esto llevó a la conversión del carcelero (Hch. 16:12-40).

Pablo volvió a visitar esta ciudad poco después (Hch. 20:6).

Filipos se hallaba en el interior, a unos 16 Km. al noroeste de Neápolis. Una cadena de montes separaba ambas ciudades; para ir de una a otra se tenía que pasar por un puerto de montaña de 487 m. por encima del nivel del mar.

Al principio, Filipos ocupaba una pequeña eminencia en medio de la llanura. La ciudad se llama hoy Kavalla, y todo lo que queda de la ciudad antigua es una gran cantidad de ruinas.

 FILISTEOS

tip, TRIB HIST DIOS

ver, EGIPTO

sit, a3, 131, 55

vet,

Descendientes de Filistim a través de Casluhim, hijo de Mizraím (Gn. 10:13, 14).

Procedían de Caftor, que probablemente es Creta (Jer. 43:4), la egipcia Kefti o Keftiu, aunque hay eruditos que sitúan su origen en Capadocia.

Ya cuando Abraham fue a morar en Gerar se encontraban en el suroeste de Palestina (Gn. 20); tanto Abraham como Isaac tuvieron ciertos problemas con ellos por unos pozos que habían cavado (Gn. 21:25-34; 26:1-18).

Eran una nación guerrera, siendo ésta la razón por la que Dios no llevó a los israelitas por tierra de ellos al sacarlos de Egipto (Éx. 13:17).

En época de Josué, el territorio de Filistea estaba dividido en cinco ciudades-estado con sus territorios, con un rey o señor en cada una (Gaza, Asdod, Ascalón, Gat, Ecrón: Jos. 13:2, 3).

En época de los jueces oprimen a Israel, interviniendo Samgar contra ellos (Jue. 3:31). Hubo entonces guerras intermitentes entre filisteos e israelitas.

Su conocimiento de la metalurgia del hierro, desconocida por los israelitas, los dotó de una enorme superioridad militar sobre estos últimos (1 S. 13:20).

En los primeros tiempos de la monarquía israelita hubo un fuerte choque con ellos, en el que Saúl perdió la vida (1 S. 31). David los sometió (2 S. 5:25); bajo Salomón quedaron reducidos a la condición de tributarios (1 R. 4:21).

Al dividirse el reino bajo Roboam, los filisteos consiguieron recobrar mucho de su antigua independencia.

Uzías (2 Cr. 26:6, 7) y Ezequías (2 R. 18:8) los quebrantaron.

A la caída del reino norteño de Israel en el año 721 a.C. los filisteos se dedicaron a hostigar al rey Acaz, dándose asimismo una fuerte tensión entre ellos y los asirios en su competencia por el control de Judá (inscripciones de Tiglat-pileser y Sargón).

El final definitivo de los filisteos tuvo lugar bajo uno de los reyes de la XXVI dinastía egipcia (Jer. 47:1-5), aunque no puede descartarse que asirios o babilonios tuvieran su parte en su extinción.

Los problemas cronológicos que afectan a la reconstrucción de la historia de Egipto (véase EGIPTO) tienen su reflejo en el tratamiento que se da a la historia de los filisteos. Según el marco cronológico comúnmente difundido, se identifica a los filisteos con los llamados «Pueblos del Mar», desembarcados en las costas de Canaán en el año 1.200 a.C., y siendo posteriormente rechazados por los egipcios, acaudillados por Ramsés III. Sin embargo, el estrecho examen de la llamada nueva cerámica no permite la identificación de los Pueblos del Mar con los filisteos. Por otra parte, la destrucción de Ascalón por Senaquerib (705-681 a.C.) en una expedición de castigo se halla arqueológicamente en el nivel inmediatamente inferior al de la ocupación de esta localidad por los Pueblos del Mar. Así, la irrupción de los Pueblos del Mar no tuvo lugar en 1.200 a.C. sino, siguiendo la cronología revisada de Egipto, alrededor del año 700 a.C. Estos Pueblos del Mar fueron una migración de pueblos helénicos muy posterior al establecimiento en Palestina de los filisteos. La identificación de los filisteos con los Pueblos del Mar no solamente contradice a las Escrituras, sino también la evidencia monumental de la existencia anterior de adoradores de Dagón en Ascalón. Esta identificación de los Pueblos del Mar con los filisteos reposa en una mera suposición que su originador, Brugsch, abandonó posteriormente, pero que parece tener una fuerte tendencia a perpetuarse.

Los filisteos eran idólatras. Tenían diversos centros de culto dedicados a varios dioses:

Gaza y Asdod eran centros del culto a Dagón;

Ascalón era un centro de adoración para Astoret, y

Ecrón era la sede de Baal-zebub (1 S. 5:2; 2 R. 1:1-16).

 

Bibliografía:

D. A. Courville: «The Exodus Problem and its Ramiflcations» (Challenge books, Loma Linda, California 1971);

J. P. Free: «Archaeology and Bible History» (Van Kampen Press, Wheaton, Illinois, 1950);

I. Velikovsky: «Ages in Chaos» (Doubleday, Garden City, New York 1952).

 FILÓLOGO

tip, BIOG HOMB HONT

vet,

= «amigo de la palabra».

Un cristiano de Roma a quien Pablo mandaba saludos (Ro. 16:15).

 FILOSOFÍA (en la Biblia)

ver, GRECIA

vet,

En la Biblia se menciona solamente una vez la filosofía (Col. 2:8) y entonces tiene un sentido peyorativo:

«Mirad que ninguno os engañe por filosofías y vanas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los elementos del mundo y no según Cristo.».

Una sola vez también aparece el nombre «filósofos» en relación con la predicación de Pablo en el Areópago (Hch. 17:18):

«y algunos filósofos de los epicúreos y de los estoicos disputaban con él; y unos decían: qué quiere decir este palabrero...».

Como se ve claramente, cuando Pablo alude a la sabiduría de los griegos, que no buscan la salvación en el escándalo de la cruz (1 Co. 1:22-25), tenía presente todos esos sistemas provenientes de las más variadas escuelas del pensamiento griego que se conocen con el nombre de filosofía.

Pablo no se presenta como un oscurantista ni como enemigo de una elaboración sistemática del Mensaje cristiano, ni mucho menos como defensor de la ignorancia. Él argumentaba bien, y en bastantes lugares da pruebas de que conocía la cultura de su tiempo a fondo y que era familiar con las diversas corrientes de pensamiento. Pero alerta a sus fieles para hacerles comprender que solamente en la cruz de Cristo está el verdadero conocimiento y la salvación para el cristiano.

Pasajes hay en las Escrituras donde los autores sagrados tienen que refutar doctrinas filosóficas equivocadas en su tiempo y el racionalismo de algunos de los oponentes del cristianismo (Lc. 20:27-40), y así, indirectamente, se refiere a la filosofía.

Bien pronto el cristianismo naciente hubo de enfrentarse con falsos maestros que querían introducir erróneos conceptos filosóficos en el Mensaje cristiano, y es contra una mentalidad tal que se enfrentan los escritos de S. Juan y del apóstol Pedro (1 Jn. 4:2-3). Aquella larguísima cadena de eones de que hablarán años más tarde los gnósticos, ya tenían su ambiente propicio cuando Pablo hubo de prevenir a los colosenses (Col. 2:8) para que prestasen atención a la historia de Cristo y no a las vanas lucubraciones sin fundamento bíblico.

Algunas escuelas de pensamiento posteriores al cristianismo primitivo, como la Escolástica, han contribuido bastante al oscurecimiento del Mensaje cristiano, ya que durante siglos se reemplazó la lectura de la Biblia por la predicación de doctrinas filosóficas, y en ciertos períodos de la Edad Media se consideraba más importante lo que decían Platón o Aristóteles, usando la Escritura como un mero texto de prueba para las más peregrinas y paganas afirmaciones. Esto sucedía en la comunión católico-romana.

Hay algunos rabinos y escritores judíos que afirman que Pitágoras, Sócrates y Platón se habrían inspirado en el Pentateuco; y hasta Josefo cree que los filósofos griegos han tomado algunas de sus concepciones de Moisés en lo acertado que tienen sobre Dios. Pero no se ha podido comprobar si realmente ha existido este influjo y, en este caso, hasta qué punto llegó. (Véase GRECIA.)

 FINEES

tip, BIOG SACE HOMB HOAT

vet,

(nombre egipcio: «el nubio»).

(a) Hijo de Eleazar y nieto de Aarón. Mostró su celo por Dios al dar muerte a Zimri y a Cozbi, recibiendo por ello bendición de parte de Dios, haciendo con él «pacto del sacerdocio perpetuo». Sucedió a Eleazar como sumo sacerdote (Éx. 6:25; Nm. 25:7-13; 31:6; Jos. 22:13-32; Jue. 20:28; 1 Cr. 6:4, 50; 9:20; Esd. 7:5; 8:2; Sal. 106:30).

(b) Hijo de Elí. Degradó el sacerdocio por su iniquidad, y fue muerto en batalla con su hermano Ofni cuando el arca fue arrebatada por los filisteos. Fue padre de Ahitob y de Icabod. Su esposa, transida de dolor, murió en el parto de este último (1 S. 1:3; 2:34; 4:4-19; 14:3).

(c) Padre de Eleazar, retornado del exilio babilónico (Esd. 8:33).

 FIRMAMENTO. Véase EXPANSIÓN.

 

 FLAUTA

tip, MUSI UTEN

ver, INSTRUMENTOS MUSICALES

vet,

Instrumento musical usado en Babilonia (Dn. 3:5) y muy popular en las fiestas, duelos, etc., de los hebreos (1 S. 10:5; Sal. 87:7; Jer. 48:36).

Se usaban flautas hechas de una, dos o más cañas. (Véase INSTRUMENTOS MUSICALES.)

 FLECOS

tip, LEYE COST

vet,

(heb. «sisit», «franjas», Nm. 15:38, 39, «g'dhilîm», «hilos retorcidos», Dt. 22:12),

Eran unas borlas que llevaban los israelitas en las cuatro esquinas de sus vestidos como recordatorios «de todos los mandamientos de Jehová», en seguimiento de la regla en Nm. 15:37-41 y Dt. 22:12. Originalmente, estas borlas contenían un hilo de «t'khëleth», «azul». Sin embargo, la tradición no ha retenido el «t'khëleth», debido a la duda acerca del significado exacto del término. En lugar de ello se tiñen líneas azules en los bordes del «tallîth» o prenda en la que se ponían los flecos.

En el NT el Señor Jesús hace una mención de los flecos al resaltar el formalismo fariseo, con sus exageraciones y piedad fingida (Mt. 23:5).

 FLECHA. Véase ARCO Y FLECHAS.

 FLEGONTE

tip, BIOG HOMB HONT

vet,

= «ardor».

Cristiano en Roma a quien Pablo envía saludos (Ro. 16:14).

 FLORES

tip, FLOR

vet,

La gran abundancia de flores que existe en Palestina apenas si se refleja en el AT; Cnt. 2:12 constituye quizá la única referencia abierta de ello.

Es bien conocida la referencia del Señor Jesús a las flores «lirios» (Mt. 6:28; Lc. 12:27).

Es muy adecuada la mención de la «flor del campo» como ejemplo de la brevedad de la vida humana, y ello más en una tierra como el Oriente Medio, donde la aparición anual de las flores silvestres, un espectáculo maravilloso, dura apenas unas semanas, seguido de una gran sequedad.

 FLUJO (de sangre)

tip, MDIC

vet,

Cuando se usa como descripción de una afección corporal, este término significa:

(a) Una emisión, consecuencia de impureza y pecado (Lv. 15:2 ss; Nm. 5:2);

(b) una hemorragia, bien natural (Lv. 12:7), donde el término utilizado («mãkõr» significa, lit., una «fuente», o bien

(c) la consecuencia de una enfermedad (Mt. 9:20; Mr. 5:25; Lc. 8:43).

 

 FORNICACIÓN

tip, TIPO

vet,

(del griego «porneia», primariamente fornicación, cualquier práctica sexual fuera del matrimonio, y también, figuradamente, idolatría, apostasía, etc.).

En sus diversas formas aparece 447 veces en el Nuevo Testamento. Cuatro veces al menos su significado es obvio; así, en 1 Co. 7:2 y 1 Ts. 4:3, Pablo amonesta a los solteros para que se cuiden de la tentación de fornicar. En ambos pasajes Pablo se hace defensor del matrimonio como una prevención de la inmoralidad. En otros cuatro casos «fornicación» viene usada en una lista de pecados que contiene también el «adulterio» (Mt. 15:19; Mr. 7:21; 1 Co. 6:9; Gá. 5:19). En al menos otros dos casos se usa como sinónimo de adulterio (Mt. 5:32 y 19:9).

El cuerpo es templo del Espíritu Santo; Pablo exhorta a los creyentes a que huyan de la fornicación (1 Co. 6:18; cfr. 1 Co. 6:13). Aquí el término se refiere a toda inmoralidad del cuerpo, y Cristo dijo al respecto que toda inmoralidad sexual tiene su origen en el corazón del hombre (Mt. 5:28; Mr. 7:21); por tanto, debemos cuidar del corazón (Pr. 4:23; Jer. 17:9).

En sentido figurado, la fornicación se refiere a toda forma de apostasía y a la relación inmoral de un creyente con otros dioses.

En otros pasajes neotestamentarios «fornicación» se usa en un sentido general refiriéndose a toda forma de lascivia (Jn. 8:41; Hch. 15:20; Ro. 1:20; Ef. 5:3). Hay usos que se refieren a prostitución y comercio sexual (Ap. 2:14, 20, 21).

 FORO DE APIO

tip, CIUD

sit, a9, 24, 104

vet,

El Foro o Mercado de Apio era una ciudad en la Vía Apia, la principal carretera desde Roma a la Bahía de Nápoles, donde fueron hermanos cristianos a recibir a Pablo.

Se hallaba a casi 70 Km. de Roma (Hch. 28:15). La carretera tenía una anchura de más de 6 m., y aún se pueden ver secciones de ella. Fue construida por Apio Claudio Ceco en el año 312 a.C.

 FORTALEZA

tip, CONS

vet,

Los términos «fortaleza» y «castillo» se refieren principalmente a una parte de la ciudad más fuertemente fortificada que por los meros muros.

Pr. 18:19 habla de «cerrojos de alcázar».

Cuando Jerusalén fue tomada por David, ya había una ciudadela, defendida por los jebuseos (2 S. 5:6, 7).

Los romanos tenían una fortaleza en Jerusalén, a la que fue llevado Pablo cuando fue apresado por los judíos (Hch. 21:34, 37). Pudiera haber sido la llamada Torre Antonia, que había sido construida por Herodes el Grande. Tal como la describe Josefo, estaba adyacente al Templo (Guerras, 5:5, 8).

El salmista describe frecuentemente a Jehová como su roca y fortaleza o castillo (Sal. 18:2; 31:3; 71:3; 91:2).

 FORTUNATO

tip, BIOG HOMB HONT

vet,

= «afortunado».

Cristiano de Corinto, mencionado por Pablo (1 Co. 16:17). Parece que se trata del mismo que es mencionado por Clemente, el padre apostólico, en su primera epístola.

 FRACCIÓN DEL PAN. Véase PARTIMIENTO DEL PAN.

 FRASCO

tip, UTEN

ver, ODRE, VASIJA

sit,

vet,

Las botellas de vidrio que eran usadas en Egipto tuvieron un raro uso en un principio en Palestina.

La palabra usada en varios pasajes para designar las vasijas de barro (Jer. 19:1-10) que se usaban para el almacenaje de líquidos (en hebreo «baqbuq») es un nombre onomatopéyico que describe el sonido producido por la salida del liquido del frasco.

La misma palabra hebrea se traduce en 1 R. 14:3 por vasija.

La versión de Casiodoro de Reina (1569) traducía en 2 S. 6:19 y 1 Cr. 16:3 por un «barril de vino» y un «frasco de vino» respectivamente, la frase hebrea que verdaderamente significa «pastel o torta de pasas», traducción que fue corregida en la revisión hecha en 1960 por las Sociedades Bíblicas.

Los frascos de la época bíblica eran generalmente pieles de cordero, oveja o de bueyes que tenían el peligro de romperse con el uso (Jos. 9:4; Mt. 9:17). Generalmente se los usaba para la leche, agua, vino, miel, etc.

En el salmo 109:83 el salmista asemeja sus sufrimientos a los del odre puesto al humo, que es la palabra castellana usada para la traducción de esta última clase de vasijas de piel (Jb. 38:37). (Véanse ODRES, VASIJA.)

 FRENTE

tip, TIPO

vet,

(heb. «metsach»; gr. «metõpon»),

Se usa como símbolo de un carácter manifiesto.

Israel, en su apostasía, es descrito como teniendo una frente de ramera, y rehusando avergonzarse (Jer. 3:3).

La frente de Ezequiel fue endurecida como el diamante, debido a la dureza de la frente de Israel, con quienes tuvo que enfrentarse (Ez. 3:8, 9).

Aarón llevaba una mitra de oro sobre la frente, sobre la que iba grabada la frase: «Santidad a Jehová», a fin de llevar las faltas cometidas en todas las cosas santas que ofrecieran los hijos de Israel (Éx. 28:36-38).

Dios puso una marca sobre la frente de aquellos que lloraban las abominaciones que se hacían en Jerusalén; el resto de sus moradores morirían (Ez. 9:4, 6).

En el futuro, los siervos de Dios tendrán su señal en sus frentes.

También Satanás impondrá a sus seguidores su marca en la frente o en la mano derecha. Todos tendrán que manifestar entonces a quién siguen (Ap. 7:3; 9:4; 13:16; 14:1, 9; 17:5; 20:4).

 FRIGIA

tip, MONT

vet,

Se trataba de una elevada meseta del Asia Menor, limitada por la cadena del Taurus al sur, el Olimpo al norte, el Temnus al oeste.

El NT menciona a cuatro de sus ciudades: Laodicea, Colosas, Hierápolis y Antioquía de Pisidia.

Antíoco el Grande (224-187 a.C.) desplazó a 2.000 familias judías de Babilonia y de Mesopotamia a Lidia y a Frigia (Ant. 12:3, 4).

Habla judíos de Frigia en Jerusalén en el día de Pentecostés (Hch. 2:10).

Pablo visitó Frigia durante su Segundo y Tercer Viaje Misionero (Hch. 16:6; 18:23).

 FRONTALES

tip, COST LEYE

ver, FILACTERIAS

vet,

Consistían en cuatro pedazos de pergamino forrados de cuero de becerro e inscritos con los siguientes pasajes de la ley: Éx. 13:2-10, 11-16; Dt. 6:4-9; 11:13-21.

Del cuadro o caja, donde están la Escrituras, penden dos correas, ceñidas alrededor de la cabeza. Los judíos devotos se los ponían al hacer la oración de la mañana.

Hay varias alusiones a los frontales en Pr. 4:21; 6:20, etc.

En muchos casos los frontales se convertían en superstición y mera fórmula. (Véase FILACTERIA.)

 FRUTO

tip, ALIM TIPO DOCT

ver, HIGO, MANZANA, UVA

vet,

(a) Para los distintos frutos de las tierras bíblicas, véanse HIGO, MANZANA, UVA, etc.

(b) Para su uso metafórico como el resultado de la obra de Dios en los regenerados, ver FRUTO DEL ESPÍRITU más abajo.

(c) FRUTO DEL ESPÍRITU.

El apóstol Pablo, al exponer en su Epístola a los Gálatas la temática de la libertad del cristiano, y la naturaleza de su nueva vida, usa la expresión «fruto del Espíritu» (en singular) en contraposición a «las obras de la carne» (Gá. 5:16-25).

Para el apóstol «el fruto del Espíritu es...», aplicando así el principio de que el árbol bueno produce buen fruto. El Espíritu Santo es la energía personal en el cristiano que activa su nueva vida por la que puede producir el fruto multiforme de Gá. 5:22, 23, «amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza». Este fruto pone de manifiesto la abundancia de la savia que pone el Espíritu de Dios en la vida regenerada. La fe, que arraiga firmemente la nueva planta en el terreno abonado y sembrado por la Palabra, permite que la vida la anime (Fil. 1:11; Ef. 5:9; Col. 1:10; Stg. 3:18).

exc, FRUTO DEL ESPÍRITU

vet,

El apóstol Pablo, al exponer en su Epístola a los Gálatas la temática de la libertad del cristiano, y la naturaleza de su nueva vida, usa la expresión «fruto del Espíritu» (en singular) en contraposición a «las obras de la carne» (Gá. 5:16-25).

Para el apóstol «el fruto del Espíritu es...», aplicando así el principio de que el árbol bueno produce buen fruto. El Espíritu Santo es la energía personal en el cristiano que activa su nueva vida por la que puede producir el fruto multiforme de Gá. 5:22, 23, «amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza». Este fruto pone de manifiesto la abundancia de la sana que pone el Espíritu de Dios en la vida regenerada. La fe, que arraiga firmemente la nueva planta en el terreno abonado y sembrado por la Palabra, permite que la vida la anime (Fil. 1:11; Ef. 5:9; Col. 1:10; Stg. 3:18).

 FUEGO

tip, TIPO

ver, CASTIGO ETERNO

vet,

La primera utilización de fuego en la Biblia se halla sobrentendida en el relato del sacrificio de Caín y de Abel (Gn. 4:3).

No se ha llegado a conocer aún a ninguna nación que no haya conocido el uso del fuego; lo que sí se ignora es quién lo enseñó a los hombres. Los pueblos antiguos tenían multitud de leyendas acerca de esto. Según la mitología griega, Prometeo, habiendo arrebatado a Zeus el fuego del cielo, fue encadenado en una peña por toda la eternidad.

El fuego es, evidentemente, indispensable para el hombre (Eclo. 39:26).

Sirve para diversas actividades: (Gn. 4:22),

para la preparación de alimentos (Éx. 16:23; Is. 44:16),

para calentarse (Jer. 36:22; Jn. 18:18; Hch. 28:2).

Los holocaustos ofrecidos a Jehová tenían que ser totalmente consumidos por fuego (Gn. 8:20). Era como si el fuego hiciera subir hasta Dios el sacrificio; se decía, metafóricamente, que era un olor suave a Jehová (Gn. 8:21). El que ofrecía un sacrifico encendía el fuego (Gn. 22:6). Moisés ofreció holocaustos sobre el altar que erigió (Éx. 40:29). Al final de la ceremonia de consagración de Aarón y de sus hijos al sacerdocio, el fuego de Jehová cayó sobre el sacrifico, consumiéndolo totalmente (Lv. 9:24); Dios había aceptado la ofrenda y manifestó su gloria. El fuego del altar no debía extinguirse nunca (Lv. 6:9-13). En la inauguración del Templo y del nuevo altar, descendió fuego del cielo, consumiendo el sacrificio (2 Cr. 7:1). En otras ocasiones, Dios manifestó también su aprobación con fuego del cielo consumiendo el holocausto (Jue. 6:21; 1 R. 18:23, 24; 1 Cr. 21:26).

Entre los paganos había adoradores del fuego (Sab. 13:2). Los secuaces del culto de Moloc, Baal y otros idólatras consagraban sus recién nacidos arrojándolos a las llamas (2 R. 16:3; 21:6; Jer. 7:31; Ez. 16:20, 21). En ocasiones, se agravaba la pena de muerte quemando el cadáver del ejecutado (Lv. 20:14; 21:9; Jos. 7:25; 2 R. 23:16).

Frecuentemente, el fuego simboliza la presencia del Señor, que libera, purifica o consume (Éx. 14:19, 24; Nm. 11:1, 3, etc.). De esta manera Jehová se apareció en la zarza ardiente en Sinaí (Éx. 3:2; 19:18) se reveló en medio del fuego a Isaías, Ezequiel, Juan (Is. 6:4; Ez. 1:4; Ap 1:14) y así aparecerá cuando vuelva (2 Ts. 1:8).

El fuego es asimismo un símbolo del Espíritu Santo (Hch. 2:3) y de la Palabra de Dios (Jer. 5:14; 23:29)

El fuego finalmente figura entre las expresiones relativas al juicio de Dios:

Los malvados serán consumidos por el fuego de su ira (Sal. 68:3; 97:3; Is. 30:33; 47:14; Mt. 3:10; 7:19; Jn. 15:6);

conocerán el fuego de la Gehena (Mt. 5:22; 18:9; Mr. 9:43),

el horno ardiente (Mt. 13:42, 50),

el fuego eterno (Mt. 18:8; 25:41; Jud. 7),

el fuego que no se apaga (Mt. 3:12, cp. Is. 66:24),

el lago ardiendo con fuego y azufre (Ap. 19:20; 20:10, cp. Ap. 14:10; 20:14).

(Véase CASTIGO ETERNO).

 FUENTE

tip, RIOS TIPO

vet,

(a) Heb. «bor», abismo, pozo, traducido «fuente» en Jer. 6:7.

(b) Heb. «mabbua», «fuente» en Ec. 12:6; en Is. 35:7 se traduce «manaderos de aguas», y en Is. 49:10 «manantiales de aguas».

(c) Heb. «ayin», lit., ojo, y de ahí, orificio a través del que fluye el agua (Gn. 16:7; 2 Cr. 32:3; Neh. 2:14; 3:15; 12:37; Pr. 8:28).

(d) Heb. «mayan» (de «ayin»), Gn. 7:11; 8:2; Jos. 8:15; 2 R. 3:19, 25; 2 Cr. 32:4; Sal. 74:15; 84:6; 87:7; 104:10; 114:8; Cnt. 4:12, 15; Is. 12:3; Jl. 3:18);

(e) «maqor», fuente perpetua, Pr. 25:26; Os. 13:15; Jer. 2:13; 9:1, «fuente de lágrimas».

(f) Gr. «pëgë», se usa como «fuente de sangre» en Mr. 5:29.

Las fuentes son una característica notable de la tierra de Israel, que es descrita como «tierra de arroyos, de aguas, de fuentes y de manantiales, que brotan en vegas y montes» (Dt. 8:7).

La fuente de agua viva simboliza las bendiciones espirituales permanentes e inagotables que nos vienen de la misma presencia de Dios (Sal. 36:9, 10; Jn. 4:14; Ap. 7:17; 21:6).

 FUNCIONARIO

tip, FUNC

ver, EUNUCO, OFICIAL

vet,

(gr. dunastës)

El término funcionario se usa en la versión Reina-Valera, revisión 1960, sólo en referencia al eunuco etíope (Hch. 8:27).

Significa un alto funcionario, o una persona de un gran poder.

En Lc. 1:52 se traduce «poderosos» y en 1 Ti. 6:15 se usa de Dios como el único «soberano». (Véanse EUNUCO, OFICIAL.)

 FUNDACIÓN

vet,

Traducción del término griego «katabolë», «fundación del mundo».

La frase «antes de la fundación del mundo» se refiere a la eternidad antes que tuviera un principio el complejo de espacio y tiempo al que llamamos el universo (Mt. 13:35; 25:34; Lc. 11:50; Jn. 17:24).

 FUNDAMENTO

tip, TIPO CONS

vet,

o cimiento de un edificio en hebreo se traduce de palabras mayormente derivadas de «yãsadh», «fundar»; en griego, es traducción de «themelios» (Lc. 6:48, 49; 14:29; Hch. 16:26, etc.)

Se usa metafóricamente:

de Cristo, como fundamento de la Iglesia (1 Co. 3:11);

de los apóstoles o profetas como fundamento, del que Cristo es la principal piedra del ángulo (Ef. 2:20); el fundamento del arrepentimiento (He. 6:1).

En el Sal. 11:3: «Si fueren destruidos los fundamentos», el término hebreo es «shath».

 FUNERALES

tip, COST

ver, PLAÑIDERAS

vet,

Cuando alguien moría, la casa se llenaba de amigos, especialmente mujeres que lloraban con gran escándalo (Mr. 5:38). (Véase PLAÑIDERAS.).

Lavaban el cuerpo (Hch. 9:37); lo envolvían en una sábana o en vendas (Mt. 17:59; Jn. 11:44).

Los ricos ungían el cadáver con perfumes y especies aromáticas (Jn. 12:7; 19:39). A veces quemaban perfume (Jer. 34:5).

El cadáver era conducido en un féretro o andas (2 S. 3:31; Lc. 7:14).

La sepultura se hacía siempre en una cueva o en una tumba esculpida en roca, y a diferencia de lo que se hacía en Egipto, en Israel no se usaban ataúdes (Gn. 25:9, 10; Mt. 27:60).

 FUT

tip, BIOG HOMB HOAT

vet,

Tercer hijo de Cam (Gn. 10:6; 1 Cr. 1:8); sus descendientes vivieron en África entre Etiopía (Cus) y Egipto (Mizraim) (Gn. 10:6); muchos fueron soldados mercenarios (Ez. 27:10; Jer. 46:9).