DERRIBANDO FORTALEZAS

La Biblia dice en Josué 6:12 que “Jericó estaba bien cerrada a causa de los hijos de Israel, nadie podía entrar ni salir, mas el Señor dijo a Josué: Mira, hoy he entregado a Jericó en tu mano y a su Rey con sus valientes guerreros.”

 

El mundo en que vivimos, es un mundo muy cambiante y radical (subjetivo). Las trampas y lazos que utiliza el diablo, hacen que se debilite la fe de los creyentes y les afectan de tal manera, que poco a poco logra moverlos y desplazarlos del fundamento de Jesucristo; y les hace que convierten en personas conformistas, indiferentes, pasivas, perezosas y, permisivas.

 

En las áreas donde están los sentimientos, emociones y/o pasiones (la mente y la voluntad) son las más atacadas por el diablo, a través de las debilidades de la carne y del plan que él ha diseñado para este mundo.

 

Para alcanzar el objetivo de buscar respuestas a través de la Palabra de Dios a las carencias, debilidades y aflicciones del alma; es importante saber cuales son las trampas y lazos del Diablo para el mundo, y como lo dirige y cómo actúa sobre el ser humano.

 

A causa del pecado de los pueblos, se le dan derechos al Diablo (Satanás) para tomarlos con sus habitantes y meterlos bajo la esclavitud del pecado, y levantando muros y cerrando puertas para que la luz del evangelio de nuestro Señor Jesucristo no llegue a ese lugar.   Uno de los pecados que produce la esclavitud de un pueblo es:  la idolatría y el ocultismo (brujería, hechicería, espiritismo, magia, adivinación, pactos satánicos, etc.)  A causa de todo esto, los pueblos quedan cautivos bajo cielos de bronce (maldiciones) y tierra de hierro (dureza, incredulidad, esterilidad, etc.) Deuteronomio 28:23.

Desde el principio hasta  hasta el día de hoy, el enemigo (Satanás), tiene bajo cautiverio a naciones y pueblos y las puertas al evangelio están cerradas, la iglesia es pequeña y no progresa, o casi no hay evangelio; las leyes son adversas a la Palabra de Dios, en muchos países no hay libertad para predicar el evangelio, solamente hay religión y ocultismo, vicios, pornografía, libertinaje, etc. 

 

Jericó, para el mundo de aquel entonces, principalmente para los judíos era una ciudad maldita, llena de pecado, de tinieblas, impenetrable por su muro,  por sus puertas, por su rey y por sus guerreros.  Además, Dios había decretado juicio sobre Jericó, pero recordemos que Jericó era parte de la tierra prometida, que Dios había dado palabra a su siervo Abraham, que le daría toda esa tierra por heredad, a sus descendientes y por generaciones.

Cuando Dios promete algo lo cumple, El da su palabra, y la misma no regresará vacía, tendrá su fiel cumplimiento.  Nosotros como pueblo de Dios hemos recibido de El preciosas y maravillosas promesas (2 Pedro 1:4), esto lo sabe el enemigo y ataca, trata de confundirnos, se apropia de lo que nos pertenece, levanta muros y se resiste a rendirse.

 

Fortaleza= La palabra fortaleza tiene distintos usos. Se trata, por ejemplo, de un sinónimo de fuerza o vigor. Por otra parte, una fortaleza es un recinto fortificado preparado para resistir ataques o invasiones. Un castillo y una ciudadela son fortalezas. Se conoce como bastión o baluarte al reducto que se proyecta hacia el exterior del cuerpo principal de la fortaleza. El bastión tiene forma pentagonal y supone el punto fuerte de la defensa. Un concepto más amplio es el de fortificación, que es una edificación militar construida para funcionar como defensa durante una guerra. Las fortificaciones más amplias son las fortalezas.

 

En el Antiguo testamento una fortaleza era una casa o edificio fortificado que se utilizaba para protección contra el enemigo. Por ejemplo, David se protegió contra Saúl. 1 Samuel 23:14-19 "Y David se quedó en el desierto en lugares fuertes, y habitaba en un monte en el desierto de Zif; y lo buscaba Saúl todos los días, pero Dios no lo entregó en sus manos". Estaban bien estructuradas y protegidas en lugares estratégicos. Esta idea se toma para aplicarlo a la idea espiritual y se define como realidades poderosas, engañosamente protegidas,

 

Hay dos genero de Fortalezas espirituales:

El Primer genero es nuestro salvador y Dios.

Pero hay otro tipo de fortaleza para creyente puede ser una fuente de protección contra el enemigo o demonio, como el caso de que el Señor es nuestra fortaleza. Salmo 18:2 "Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré; Mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio".

 

El segundo genero es del príncipe del mundo: Que afectan a la vida directa del creyente.

La fortaleza de la indiferencia

La fortaleza de la pasividad

La fortaleza de la pereza

La fortaleza del conformismo

La fortaleza de la permisividad

La fortaleza de la depresión (primera parte y segunda parte)

La fortaleza del negativismo

 

Derribar = Tirar hacia abajo o en pedazos, romper, destruir, arruinar, derribar, desbaratar, destruir, trastornar.

El derribar fortalezas es la demolición y el retiro de aquellas formas antiguas de pensar, de tal manera que la presencia verdadera de Jesucristo se pueda manifestar a través de nosotros.

Las fortalezas diabólicas pueden ser nuestra simpatía a los pensamientos del mal, por ejemplo: las actitudes que protegen al yo viejo, que se convierten en habitaciones o fortalezas, lugares de opresión demoníaca en la vida de cada persona. Según san Pablo en 2Co. 10:5 una fortaleza es cualquier pensamiento que se exalte sobre el conocimiento de Dios y de Cristo, por tanto, le da al diablo un lugar seguro desde donde puede influir la vida mental de un individuo.

Cuando un cristiano tiene pensamientos o áreas no crucificadas, los demonios pueden oprimir la vida desde allí. Especialmente cuando no se renuncia a un pensamiento que simpatiza con el mal. Nuestra rebeldía contra Dios, le dará al diablo un sitio en nuestra vida. Muy fácil creemos en el engaño y el creer que no podemos ser engañados, o sea el autoengaño. De allí fácilmente puede ser atormentado por las fortalezas que ha dejado entrar por esa idea.

 

El auto engaño es una fortaleza difícil de derribar, una vez que la persona esta engañada no permite reconocer que esta en ese estado. Cuando descubrimos en nosotros rebeldía contra Dios, no debemos defendernos, ni excusarnos, sino humildemente humillar nuestros corazones y arrepentirnos y permitir a Dios para que nos cambie. Donde no ha habido arrepentimiento, Satanás se alimentara. En un área no arrepentida, habrá una actividad demoníaca.

Regularmente un área no rendida a Dios será un lugar donde el espíritu del mal robara el gozo y el poder del creyente. Un habito, o una habitación, La Biblia le llama fortaleza.2 Co.10:5 Nuestros mismos sistemas de pensamientos protege al enemigo, hasta que no sean derribados y entregados a Jesucristo 2 Corintios 10:3-5 "Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo," Antes de ir a la cruz, Jesús dijo en Juan.14:30 que "...Satanás nada tiene. En mi",  En la mente de El no había nada que le diera el derecho a Satanás de reclamar algo de su propiedad.

 

El arrepentimiento precede a la liberación de todas las áreas no crucificadas o entregadas al Señor, al rendir la mente a Cristo, seremos libres, la liberación lleva a la sanidad del alma. Cuando hay voluntad en el alma, habrá arrepentimiento y por la liberación total. El arrepentimiento es el antídoto al abandono y a la expulsión de espíritus atormentadores del alma. Al caer las fortalezas, viene la victoria en nuestra vida. 2 Corintios 10:3-5 Toda área oculta debe ser desechada y entregada al Señor, para que los demonios no tengan acceso a nuestra mente.

 

Las fortalezas y la armadura en que confiaban los demonios eran nuestros pensamientos, actitudes, y opresiones donde nos encontrábamos de acuerdo con el mal. Donde quiera que haya una fortaleza demoníaca, hay un patrón de pensamiento endurecido por este demonio, donde lo convierte en morada de sus actividades. Esta fortaleza esta sobre ciudades, comunidades, familias y personas. Un espíritu inmundo, busca un sitio donde vivir, una casa donde descansar. Mateo 12:43-45 "Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo, y no lo halla. Entonces dice: Volveré a mi casa de donde salí; y cuando llega, la halla desocupada, barrida y adornada. Entonces va, y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entrados, moran allí; y el postrer estado de aquel hombre viene a ser peor que el primero. Así también acontecerá a esta mala generación".. En esto lo puede encontrar en la dimensión de la naturaleza humana.

 

Un principio es que los demonios no pueden habitar en el espíritu de verdadero cristiano. Los demonios se mueven en pensamientos carnales, que es parte de la dimensión del alma o personalidad del hombre. Los demonios se disfrazan a si mismos como nuestras ideas y se esconden en nuestras actitudes, hallan acceso a nuestras vidas. Mateo 12:44,45.

 

2 Pedro 2:20 "Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero."

 

Cristo es el que debe de construir cada día en nuestra vida y ser nuestra fortaleza. La presencia de Cristo a este asunto se basa en Lucas 11:20-23 "Mas si por el dedo de Dios echo yo fuera los demonios, ciertamente el reino de Dios ha llegado a vosotros. Cuando el hombre fuerte armado guarda su palacio, en paz está lo que posee. Pero cuando viene otro más fuerte que él y le vence, le quita todas sus armas en que confiaba, y reparte el botín. El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama."  Jesús es mas fuerte que el hombre fuerte (diablo). En el nuevo nacimiento Jesús gano una batalla en nuestra vida.

 

Las fortalezas todavía fluyen en nuestro compartimiento y preocupaciones. Solo cuando caminamos en la plenitud del Espíritu santo, podemos asumir que ha terminado el proceso del cambio. Al nivel individual, al ceder al Señor Jesucristo, esas fortalezas; a medida que El las revela, y para poder derribarlas debemos ponernos de acuerdo con El, por medio del arrepentimiento. Las fortalezas que nos afectan al máximo son las que se hallan escondidas en nuestro patrón de pensamientos, que no las reconocemos ni las identificamos como malas. El reposo que busca el demonio, es estar de acuerdo en la armonía del ambiente. En otras palabras, cuando nuestra vida mental esta de acuerdo con la inmoralidad, el temor o los pecados habituales, el enemigo esta en reposo.

 

En el proceso de la liberación, se frecuenta un periodo de conflictos y agitaciones interiores. Debemos esperar un tiempo donde ejerzamos nuestra autoridad en Cristo a media que resistamos al enemigo. 1 Pedro 5:8,9 "Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo". San Pablo le llama a esta lucha contra principados y potestades.  Efesios 6:12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

Habrá un proceso de lucha en el proceso de derribar las fortalezas, pues se romperán los acuerdos con un enemigo que peleara para permanecer dentro de la vida.

 

Hay varias fortalezas en los cristianos, Proverbios 23:7 " Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él". La esencia de los que somos esta en nuestra vida de pensamientos. Por eso es necesario ser honestos en reconocer nuestras necesidades, no debemos pretender que todo esta bien y busquemos ayuda humildemente. La primera fortaleza que debemos quitar es el orgullo de nosotros, aquí esta en juego la buena voluntad.

 

A medida que nos sometemos y perseveramos en Cristo, El nos trae una nueva vida, su misma naturaleza Efesios 4:23,24 "y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad." La vida de Jesús nos llena en todas las áreas de nuestra vida y nos volvemos poderosos en la lucha espiritual, las armas de nuestra milicia, da poder a nuestra palabra con autoridad a media que derrumbamos nuestras fortalezas. Romanos 8:29, 29 "Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos."

 

Por lo tanto, debemos ver toda actitud que fallan en conformidad don su semejanza y en las enseñanzas del Señor Jesucristo. Se debe capturar y crucificar esos pensamientos y esos deseos esas actitudes erróneas. Debemos de creer como Jesús cree, su amor, sus pensamientos y deseos deben fluir desde el interior. Gálatas 2:20 "Con Cristo estoy juntamente crucificado, y vivo, no ya yo, sino Cristo en mi".

1 Juan 2:6 "El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo." La mayor fortaleza que debemos derribar es aquello que dice que es imposible llegar a ser semejante a Cristo.

 

El arrepentimiento significa "Cambio", la fortaleza del fracaso se combate con el arrepentimiento verdadero. Luego cambiar nuestro modelo de pensar. Todo material de construcción de pensamientos impuros y negativos debe ser cautivado a la obediencia de Cristo. Nuestra eficacia viene de Dios, Filipenses 4:13 "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" Toda fortaleza se destruye con la palabra de Dios. Todo debe reemplazarse por los pensamientos de Cristo.

 

El Señor Jesús dijo que el Diablo es el príncipe de este mundo  (Juan 14:30 No hablaré ya mucho con vosotros; porque viene el príncipe de este mundo, y él nada tiene en mí); éste ser malvado ha diseñado un plan malévolo y perverso, en colaboración con el hombre desobediente para atrapar el alma, estrangular el espíritu y la comunión con Dios y destruir el cuerpo.

(Efesios 2:2 en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia).

 

Tendiendo lazos y trampas al alma del hombre, aprovechando el desconocimiento de la palabra de Dios de los pueblos -por la idolatría- y engañándolos (2 Corintios 4:4 en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios).

El diablo, a través de las trampas tendidas (promesas mundanas, codicia, fama, posiciones sociales, riquezas ilícitas, etc.), atrapa el alma del hombre. Él sabe perfectamente que es en el alma donde se producen las batallas entre las pasiones y los deseos; y son aprovechadas por él para dar expresión a todo tipo de guerras.

(Santiago 4:1 ¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros?)

 

Por lo tanto, nuestro campo de batalla está en el área de la mente (el alma).

(1Pedro 2:11 Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma).

 

Algunas manifestaciones de las fortalezas

1. Problemas emocionales

Trastornos sin aparente explicación que se evidencian con ira descontrolada, depresión, temor, complejo de inferioridad, inseguridad, sensación de rechazo, odio, celos, resentimiento y preocupación obsesiva.

 

2. Problemas mentales

Son conflictos al interior del ser humano que se reflejan en pensamientos distorsionados, tormento mental, incluso, pérdida de la memoria.

 

3. Lenguaje soez, vulgar, obsceno

Se evidencia por la mentira, lenguaje soez, blasfemia, crítica, burla, protestas y chismes.

 

4. Incontinencia sexual

Se traduce en pensamientos lujuriosos, fantasías sexuales, imágenes de perversión de carácter recurrente, masturbación, conducta seductora, fornicación, adulterio, incesto y toda la gama de perversiones que se practican bajo la tierra.

 

5. Tendencia auto destructiva y al suicidio

Personas que en medio de su crisis, procuran acabar con su vida sin poderse explicar la razón.

 

6. Adicciones incontroladas

Compulsión a consumir alcohol, drogas, medicamentos, juegos de azar, pasar horas en Internet viendo información de perversión, televisión, cafeína e incluso, comer en exceso.

 

El desarrollo de las fortalezas en un ser humano.

1. Por participación en el ocultismo: Por prácticas de magia, lectura del tarot, espiritismo, tabla ouija, lectura de manos, sortilegios, horóscopo, astrología, recitar mantras, invocar espíritus de muertos, entre otras (Deuteronomio 18:9-14)

 

2. Consultar material con contenido pornográfico:  Puede tratarse de libros, revistas, fotografías, vídeos, audio (Mateo 5:27)

 

3 Por pecado deliberado tales como: Fornicar, adulterar, ser  pervertido, tener avaricia, tener maldad, ser lleno de envidia, ser homicida, tener contiendas, tener pensamientos malignos, engañar,  ser murmurador, ser detractor, ser aborrecedor de Dios, ser injurioso, soberbio, Ser injusto, altivo, ser inventor de males, ser desobediente a los padres, ser necio, ser desleal, sin afecto natural, implacable, sin misericordia, ser inmundo, tener lascivia, ser idolatría, tener enemistades, pleitear, tener celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,  envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas

 

4.  Adicciones incontroladas: Ir a las discotecas, ver películas de las tinieblas (La saga crepúsculo - La saga de vampiros -), Juegos demoníacos (Resident Evil. Silent Hill, Medievil, Alone in The Dark,  Guardianes demoníacos, etc.), ver durante horas los programas de cotilleos.

 

5. Temor incontrolado (Apocalipsis 21:7, 8; 1 Juan 4:18; Romanos 8:15-17)

 

6. Falsas doctrinas y sectas: No confrontar las enseñanzas a la luz de la Biblia (Colosenses 2:8; 1 Timoteo 4:1, 2)

7. Orgullo espiritual:  Sentido de superioridad de carácter doctrinal o denominacional (2 Corintios 12.7-10; 1 Timoteo 3.6)

 

Para tener una vida victoriosa se requiere renacer de nuevo y pasar por los siguientes procesos:

Regeneración, Renovación y Transformación.

El hombre nuevo nace como resultado del triunfo del Señor Jesús sobre el Diablo.

Por ello, es necesario que afirmemos los fundamentos de una vida victoriosa a la que Dios nos ha llamado. Todo buen fundamento debe estar basado en la verdad de Dios. Para garantizar una vida victoriosa los creyentes tienen que mostrar día a día los siguientes pasos al mundo.

 

LA REGENERACIÓN

(Tito 3:4-5Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo”)

 

La regeneración es “dar nuevo ser a una cosa que degeneró”. Es volver al género original. Es regresar al plan inicial de Dios después de haber estado viviendo un tiempo alejados de él. Degenerados por el pecado y la desobediencia. Es necesario nacer de nuevo. La regeneración es la base fundamental para establecer una vida de éxito y victoria (Jeremías 18:1-6)

 

18:1 Palabra de Jehová que vino a Jeremías, diciendo:
18:2
Levántate y vete a casa del alfarero, y allí te haré oír mis palabras.
18:3
Y descendí a casa del alfarero, y he aquí que él trabajaba sobre la rueda.
18:4
Y la vasija de barro que él hacía se echó a perder en su mano; y volvió y la hizo otra vasija, según le pareció mejor hacerla.
18:5 Entonces vino a mí palabra de Jehová, diciendo:
18:6
¿No podré yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa de Israel? Dice Jehová. He aquí que como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano, oh casa de Israel.

LA RENOVACIÓN

(Romanos, 12:2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”)

 

La renovación es un proceso gradual hacia la transformación. Actúa, sobre todo, en la mente y en el espíritu.

(Salmo 51:10 Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí)

 

(Efesios 4:23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente).

 

En este proceso debemos tomar parte activa llenando nuestra mente con la palabra de Dios. Esta verdad es clave. Si vamos a vivir en victoria sobre el sistema de este mundo será por conocer la voluntad de Dios y obedecerla.

(Josué 1: 8 Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien).

 

(Salmo 119: 97-104 ¡Oh, cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación. Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos, Porque siempre están conmigo. Más que todos mis enseñadores he entendido, Porque tus testimonios son mi meditación. Más que los viejos he entendido, Porque he guardado tus mandamientos; De todo mal camino contuve mis pies, Para guardar tu palabra. No me aparté de tus juicios, Porque tú me enseñaste. ¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! Más que la miel a mi boca. De tus mandamientos he adquirido inteligencia; Por tanto, he aborrecido todo camino de mentira).

 

 (Salmo1:1- 3Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado; Si no que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará).

 

De esta forma pensamos como piensa Dios; hablamos como Dios habla y vivimos de acuerdo con la santidad de Dios.

(1Pedro 1:14-17Como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; si no, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo. Y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación”).

Su palabra debe habitar, establecerse afincarse,  en nosotros.

 

LA TRANSFORMACIÓN

 (2 Corintios 3:18  "Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor").

 

Al leer La palabra de Dios, ésta penetra el en alma y en el espíritu; discierne los pensamientos y las intenciones del ser humano, instruyéndole para que vuelve a su Creador y reproduce la imagen del Señor Jesús en su ser.

 

Hebreos 4:12 Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.
4:13
Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.

 

El Señor Jesús es el Pan que descendió del cielo y da vida al creyente. Al comerlo produce en nosotros la transformación de nuestro ser: espíritu, alma y cuerpo. (Juan 6:48-51 "Yo soy el pan de vida. Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y murieron. Este es el pan que desciende del cielo, para que el que de él come, no muera. Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo ").

 

La regeneración, la renovación y la transformación ponen en nosotros las bases para una vida de victoria.

 

CÓMO SE OBTIENE LA VICTORIA
Por el inconformismo hacia el mundo
. (Romanos 12:2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta)

Por la lucha contra los deseos carnales. (1 Pedro1:14 Como hijos obedientes no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia...")

 

(1P 2:11 Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma).

Escapando y huyendo. (2 Pedro 1:4   ...habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de las concupiscencias

(2 Pedro 2:18 …los que verdaderamente habían huido de los que viven en error...)

(2 Pedro  2:20 …habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo...)

 

(2 Timoteo 2:22 Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor).

Viniendo al Señor para buscar refugio. (Proverbios 18:10 Torre fuerte es el nombre de Jehová; a él correrá el justo, y será levantado).

 

(Colosenses1:13 El cuál nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo).

 

(Salmo 91).

91:1 El que habita al abrigo del Altísimo,  Morará bajo la sombra del Omnipotente.
91:2 Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios, en quien confiaré.
91:3 El me librará del lazo del cazador, De la peste destructora.
91:4 Con sus plumas me cubrirá, Y debajo de sus alas estaré seguro; Escudo y adarga es su verdad.

91:5 No temeré el terror nocturno, Ni saeta que vuele de día,
91:6 Ni pestilencia que ande en oscuridad, Ni mortandad que en medio del día destruya.
91:7 Caerán a mí lado mil, Y diez mil a mí diestra; Mas a mi no llegará.
91:8 Ciertamente con mis ojos miraré Y veré la recompensa de los impíos.
91:9 Porque he puesto a Jehová, que es mi esperanza, Al Altísimo por mi habitación,
91:10 No me sobrevendrá mal, Ni plaga tocará mi morada.
91:11 Pues a sus ángeles mandará acerca de mí, Que me guarden en todos mis caminos.
91:12 En las manos me llevarán, Para que mi pie no tropiece en piedra.
91:13 Sobre el león y el áspid pisaré; Hollaré al cachorro del león y al dragón.
91:14 Por cuanto en  él he puesto mi amor, él también me librará; Me pondré en alto, por cuanto he conocido Su nombre.
91:15 Le invocaré, y El me responderé; Conmigo él estará en la angustia; Me librará y Le glorificaré.
91:16 Me saciará de larga vida, Y me mostrará mi salvación.

 

Haciendo nuestra la victoria del Señor. (Juan 16:33 Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo).

 

1ª FORTALEZA: LA INDIFERENCIA

¿Qué es la indiferencia?

Es un estado de ánimo no determinado. Es una actitud vacilante, sin determinación.

Que no prefiere una cosa a otra. Es una falta de compromiso y responsabilidad que abarca a todas las esferas de la vida en la sociedad: Familiar, laboral, estudiantil, en lo moral y eclesial (la dinámica, visión, de una iglesia local).

La insumisión es un ejemplo claro de una sociedad indiferente a los intereses globales de una nación. Es la "cultura del pasotismo y la rebeldía silenciosa". Este virus de la indiferencia ha invadido nuestra sociedad actual de una forma alarmante. Los sistemas del mundo de hoy contienen una gran dosis de indiferencia y apatía que debemos combatir.

 

El creyente y la iglesia han sido influidos estrepitosamente por este sistema abominable de indiferencia. Esta actitud nos lleva a hacer concesiones con el mundo y su sistema de valores; nos roba las convicciones firmes de la palabra de Dios y nos conduce a una flojera y debilidad del alma y del espíritu que desembocan en un cristianismo tibio, incoloro, fluctuante y falto de poder y autoridad. Debemos localizar, aborrecer y combatir a este enemigo para poder derrotarlo y mantenerlo a raya.


DERRIBANDO LA INDIFERENCIA

La Biblia dice que hemos escapado de las contaminaciones de este mundo por el conocimiento del Señor; por tanto, no nos enredemos otra vez en ellas. (2 Pedro 2:20 "Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero").

 

Si la indiferencia es rebeldía silenciosa, (Mateo 21:28 - 32 "Pero ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos, y acercándose al primero, le dijo: Hijo, ve hoy a trabajar en mi viña. Respondiendo él, dijo: No quiero; pero después, arrepentido, fue. Y acercándose al otro, le dijo de la misma manera; y respondiendo él, dijo: Sí, señor, voy. Y no fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre? Dijeron ellos: El primero"); combatámosla con obediencia visible, (1 Pedro 1:22 "Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro").

 

Si la indiferencia es una actitud sin determinación y vacilante, (Efesios  4:14 "para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error"); hagámosle frente con determinación y firmeza,

 

Si la indiferencia es no tener preferencias por una cosa u otra: luz o tinieblas, verdad o mentira, limpio o inmundo; (Isaías 5:20 "¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!"); entonces decidamos separar lo vil de lo precioso y afirmarnos en ello. (Jeremías  15:19-21"Por tanto, así dijo Jehová: Si te convirtieres, yo te restauraré, y delante de mí estarás; y si entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos. Y te pondré en este pueblo por muro fortificado de bronce, y pelearán contra ti, pero no te vencerán; porque yo estoy contigo para guardarte y para defenderte, dice Jehová. Y te libraré de la mano de los malos, y te redimiré de la mano de los fuertes")

 

Si la indiferencia es una falta de compromiso y responsabilidad; mantengámonos fieles al Pacto de sangre, a través de Cristo Jesús, y actuemos en consecuencia.

(Hebreos 10:26 " Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados,

10:27 sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios.

10:28 El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente.

10:29 ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia??").

 

Si la indiferencia nos lleva a hacer concesiones con el mundo y ceder a sus influencias;

(Santiago 4:4-5"¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios. ¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente? Pero él da mayor gracia...");

Entonces no nos conformemos a este siglo.

(Rom 12:2 "No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta").

 

Si la indiferencia nos roba las convicciones firmes de la palabra de Dios; no nos conformemos con ello y afirmamos nuestros valores sin movernos de la palabra de verdad.

(Romanos 14: 5, 22, 23 "Cada uno esté plenamente convencido en su propia mente... ¿Tienes tú fe? Tenla para contigo delante de Dios. Bienaventurado el que no se condena a sí mismo en lo que aprueba. Pero el que duda sobre lo que come, es condenado, porque no lo hace con fe; y todo lo que no proviene de fe, es pecado").

(2Tesalonicenses, 2:2 "...que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar...")

 

Pertenecemos a otro Reino donde operan otras leyes y principios. (Colosenses 1:13 Hemos sido trasladados del sistema de este mundo, al Reino de Su Hijo Amado); por tanto, la actitud normal del hombre nacido de nuevo es contraria a la indiferencia. El hombre nuevo no puede ser indiferente ante la disolución de los principios del Reino en su generación; y si ha sido atrapado en ello, hay que actuar con sinceridad y valor: Localizándolo (reconociéndolo); aborreciéndolo (arrepentirse) y combatiéndolo con firmeza.

La indiferencia conduce a la pasividad, pero la vida de fe es acción en el camino de la verdad. El apóstol Judas nos insta a (Judas 3 "que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos")

 

 

2ª FORTALEZA: LA PASIVIDAD   

¿Qué es la pasividad?  Es un estado de ánimo sin acción. Una paralización del esfuerzo y el interés. No permite cooperar. No permite que los demás actúen, les deja sin hacer nada. Es un espíritu de somnolencia que adormece el alma. Es la anestesia de este mundo que roba la energía del ser humano. Esta influencia ha penetrado profundamente en la iglesia de nuestro tiempo.

 

¿Por qué se produce la pasividad? Por una falta de sentido y propósito en la vida. Por no conocer el plan de Dios y Su voluntad para con nosotros. Por ignorar el valor de la vida y por un ambiente cargado de religiosidad dominado por el espíritu de muerte.

 

¿Cómo actúa? Dejando hacer lo importante y trascendente, para centrarse en lo superficial, lo ajeno e innecesario. Ejemplo: Hablar y hablar de los problemas de otras personas sin haber solucionado debidamente los nuestros.

 

¿Qué armas tiene la pasividad? La indiferencia, la debilidad de ánimo y sobre todo la televisión. Pasar mucho tiempo delante del televisor produce una pasividad mental, ausente de la creatividad, de iniciativas y un "atontamiento" que nos conduce a la pereza profunda. El perezoso desea (todo lo que ve en el televisor) pero nada alcanza (se alimenta de ilusiones e irrealidades que nunca consigue. Buena prueba de ello son los programas-concurso con sus ofertas de ganar dinero fácil, que están llenos de desilusiones y frustraciones, así como de un culto a la diosa Fortuna y Destino que menciona el profeta Isaías en 65:11-12

65:11 Pero vosotros los que dejáis a Jehová, que olvidáis mi santo monte, que ponéis mesa para la Fortuna, y suministráis libaciones para el Destino; 
65:12 yo también os destinaré a la espada, y todos vosotros os arrodillaréis al degolladero, por cuanto llamé, y no respondisteis; hablé, y no oísteis, sino que hicisteis lo malo delante de mis ojos, y escogisteis lo que me desagrada.

 

(Proverbios 13:4 "El alma del perezoso desea, y nada alcanza; mas el alma de los diligentes será prosperada")

(Proverbios 21:25 "El deseo del perezoso le mata, porque sus manos no quieren trabajar").

 

DERRIBANDO LA PASIVIDAD.

Localizándola. Tenemos que encontrar las áreas de nuestras vidas donde se ha infiltrado este virus. Para ello necesitamos sinceridad y valentía para enfrentarnos a nosotros mismos. Luego necesitamos acercarnos al foco que alumbra todas las cámaras de nuestro ser, es decir, acercarnos a Dios y Su palabra.

 

(Salmo 36:9 "En tu luz veremos la luz")

(Salmo 119:115 "Lámpara es a mis pies tu palabra y lumbrera a mi camino”)

(Proverbios 20:27 "Lámpara de Jehová es el espíritu del hombre, La cual escudriña lo más profundo del corazón")

(Hebreos, 4:12-13 "Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. 13Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta")

 

Aborreciendo la pasividad. Significa arrepentimiento. Volverse al plan de Dios que habíamos abandonado. Es llegar al pleno convencimiento de que la pasividad es mala, un enemigo destructivo que hay que combatir y resistir.

(Santiago 4:7, 8 "Resistid... (La pasividad) y huirá de vosotros. Someteos a Dios. Acercaos a Dios, y Él se acercará a vosotros").

4:7 Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. 
4:8 Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones.

 

Combatiendo la Pasividad. Dios nos ha dado un don precioso para derrotar a este enemigo, el don del Espíritu Santo (Hechos 10:45). Liberar la acción del Espíritu en nosotros, sacar de la fuente de agua de vida es la clave para vencer. ¿Cómo hacerlo? (Efesios, 5:18-20)

5:18 No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu,
5:19
hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones;
5:20
dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

 

Esto producirá en nosotros lo contrario exactamente a la vida pasiva. Producirá un despertamiento espiritual como vemos en Efesios 5:14-17.

5:14 Por lo cual dice: Despiértate, tú que duermes, Y levántate de los muertos, Y te alumbrará Cristo.
5:15
Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios,
5:16
aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.
5:17
Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.

 

Producirá un avivamiento interior (2Timoteo 1:6 Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos);

Un espíritu ferviente (Romanos12:11 En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor);

Una capacidad de esfuerzo y trabajo (Josué 1:9 Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas);

Y un espíritu de sacrificio (Salmo 50:5 Juntadme mis santos, Los que hicieron conmigo pacto con sacrificio.), (Romanos 12:1 Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional)

Que aplastará a este enemigo de nuestras almas renovadas.(Romanos 16:20 Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies)

 

Esta clase de vida (la vida en el Espíritu, o sea, una vida cristiana ferviente) produce un aniquilamiento de la pasividad, y nos eleva a una dimensión de vida mas elevada; es la clase de vida que Dios nos ha dado juntamente con Cristo.

 

 

3ª FORTALEZA: LA PEREZA

La indiferencia conduce a la pasividad y ésta desemboca en la pereza.

¿Qué es la pereza? Es el descuido en hacer las cosas que estamos obligados a realizar. Negligencia. Tardo, lento o pesado en el movimiento o en la acción. La pereza es uno de los grandes enemigos del hombre y su realización.
Hay diferentes clases de pereza. Normalmente pensamos que la pereza sólo tiene que ver con la persona que duerme mucho; pero hay otras manifestaciones de pereza.
Pereza mental: El que no quiere pensar.
Pereza sentimental: El que no expresa sus sentimientos naturales, no habla.
Pereza física: El que no quiere trabajar y el esfuerzo físico le abruma.
Pereza espiritual: El que no dedica tiempo a la oración, al ayuno, la meditación y el estudio de la palabra de Dios, no se congrega,  etc.
La pereza es una especie de pulpo con muchos brazos para atenazar las diferentes áreas de nuestra vida.

 

¿Qué produce la pereza? Este enemigo es un gran productor de males, algunos de ellos muy dramáticos en el libro de los Proverbios hay  ejemplos amplios.

 

1. Produce sopor y sueño. "La pereza hace caer en profundo sueño, Y el alma negligente padecerá hambre" (Proverbios 19:15).

 

2. Produce cansancio y fatiga. "Mete el perezoso su mano en el plato; se cansa de llevarla a su boca" (Proverbios 26:15).

 

Proverbios 24:30-34

24:30 Pasé junto al campo del hombre perezoso, Y junto a la viña del hombre falto de entendimiento; 
24:31 Y he aquí que por toda ella habían crecido los espinos, ortigas habían ya cubierto su faz, Y su cerca de piedra estaba ya destruida. 
24:32 Miré, y lo puse en mi corazón; Lo vi, y tomé consejo. 
24:33 Un poco de sueño, cabeceando otro poco, poniendo mano sobre mano otro poco para dormir; 
24:34 Así vendrá como caminante tu necesidad, y tu pobreza como hombre armado.

 

3. Produce argumentos falsos. (Pr.20:4 "El perezoso no ara a causa del invierno; pedirá, pues, en la siega, y no hallará").

(Proverbios 22:13 "Dice el perezoso: El león está fuera; seré muerto en la calle").

(Proverbios 26:16 "En su propia opinión el perezoso es más sabio que siete que sepan aconsejar")

 

4. Produce frustración. (Proverbios 13:4 "El alma del perezoso desea, y nada alcanza; mas el alma de los diligentes será prosperada").

 

5. Produce pobreza. (Proverbios 6:6-11 "Ve a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos, y sé sabio; la cual no teniendo capitán, ni gobernador, ni señor, prepara en el verano su comida, y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento. Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir? ¿Cuándo te levantarás de tu sueño? Un poco de sueño, un poco de dormitar, y cruzar por un poco las manos para reposo; así vendrá tu necesidad como caminante, y tu pobreza como hombre armado").

 

6. Produce muerte. (Proverbios 21:25 "El deseo del perezoso le mata, porque sus manos no quieren trabajar")

 

Este adversario es un gran generador de mentiras. El perezoso dice: "estoy cansado", "no puedo hacerlo", "no tengo tiempo", "no es el momento", "para que intentarlo si va a salir mal", "no tengo recursos ni capacidades", etc.
Para vencer la pereza tenemos que responder con toda sinceridad y revelación la gran pregunta ¿esos argumentos son verdaderos o falsos? Para encontrar la respuesta correcta necesitamos conocer la palabra de verdad, que nos lleva a la libertad.

Juan 8:31,32

8:31 Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos;

8:32 y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres). Ejemplo: Si has  dormido 7- 8 horas y sigues cansado y con ganas de dormir más la pereza te está robando un tiempo que nunca mas volverás a tener. La reacción debe llevarnos a las preguntas siguientes: ¿Quiero abandonar la pereza? ¿Soy consciente de sus efectos negativos? ¿Estoy dispuesto a combatirla?

 

DERRIBANDO LA PEREZA.

La batalla se centrará en tres frentes fundamentales.

Primero.

Derribar argumentos. Mientras creemos una mentira ("no tengo tiempo") todo el organismo actúa según esa mentira. Cuando destruimos el engaño y lo reemplazamos con la verdad ("todas las cosas tienen su tiempo debajo del sol"); entonces el proceso a la victoria está en marcha. (2 Corintios, 10:3-6 "Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo, y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta").

 

Segundo.

Renovación de la mente. La renovación nos da los pensamientos de Dios, y éstos, traen a nuestra vida su voluntad, su propósito y su plan pensado de antemano. Con este conocimiento la motivación se dispara y todo nuestro ser es estimulado a la acción. (Romanos, 12:2" No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta").


Tercero.

Aplicar  disciplina personal. Ésta nos ayuda a mantener el impulso inicial en una constante diaria. Ejemplo: Si necesitamos 7- 8 horas para descansar y tenemos que levantarnos a las siete de la mañana, no debemos acostarnos mas tarde de las doce de la noche. La aplicación de la disciplina está mas en decidir cuando debemos ir a dormir que en levantarse por la mañana. Ganamos o perdemos la batalla por la noche no en la madrugada.
Pablo vivía esta disciplina personal de forma evidente cuando dijo: (1Corintios 9: 24-27

"¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible. Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado") La oración de Moisés se hace indispensable para vencer la pereza. (Salmo 90:12 "Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría")

 

 

4ª FORTALEZA: EL CONFORMISMO

¿Qué es el conformismo? Viene de la palabra inglesa "confort", que significa comodidad. Es una práctica que fácilmente nos lleva a adaptarnos a cualquier circunstancia. Es hacer concesiones, es decir, conceder el dominio a las circunstancias que nos rodean. Es una falta de combatividad que paraliza la búsqueda, la expectativa y la visión. Una pérdida de la ambición saludable. Es dar por sentada a la vida, a los emociones e ilusiones.

 

Este enemigo nos roba las iniciativas y nos hunde en un estado de ánimo mediocre, gris y egoísta, puesto que nos lleva a una actitud a la defensiva para guardar lo poco que tenemos. Además nos roba la entrega y la inversión de nuestra vida en el reino de Dios, hace que pudramos en el fango de la cobardía y el temor. El Señor Jesús dijo: (Juan 12:25 "El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará"). Y fue especialmente duro con aquel siervo que había guardado su talento por temor a perderlo.

(Mateo 25: 24-30 "Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste; por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo. Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí. Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses. Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos").

 

El conformismo y la comodidad son especialmente malos para vivir una vida  espiritual.

La vida en el Espíritu se mueve en una dimensión ilimitada, por tanto, el conformismo la puede frenar en cualquier pequeña experiencia y robarnos la inmensidad del Océano de Dios.

 

El sistema de este mundo está diseñado para desequilibrarnos. O nos frena en el conformismo; o nos enloquece en la insatisfacción. Por su parte, el Espíritu Santo nos trae la vida equilibrada del Señor Jesús a nuestros corazones.

 

DERRIBANDO EL CONFORMISMO

La respuesta es sencilla. Ser inconformista con este mundo y sus deseos; que no hay que confundirlo con la insatisfacción

(Efesios 3:17-19 "...para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios").

 

(Filipenses 3:12-14"...No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; si no que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús").

 

La palabra de Dios nos enseña abiertamente a ser inconformistas en diversas áreas de nuestras vidas.

(Romanos 12:2 "No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta").

 

No os conforméis a la corrupción. (2 Pedro 1:3-4 "Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia").

 

No os conforméis al error. (2 Pedro 2:18 "Pues hablando palabras infladas y vanas, seducen con concupiscencias de la carne y disoluciones a los que verdaderamente habían huido de los que viven en error").

 

No os conforméis a las contaminaciones. (2 Pedro 2:20 "Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero").

 

No os conforméis a los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida. (1 Juan 2:15-17 "No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre").

 

No os conforméis a los deseos carnales que batallan contra el alma. (Recuerda que el alma incluye la mente, las emociones y la voluntad). (1 Pedro 1:14"...como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia...

1 Pedro 2:11  Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma...").

 

No hacer concesiones. Significa no ceder a las presiones del enemigo para robarnos nuestras convicciones y derechos. Defender la heredad de Dios: Salvación, salud, paz liberación...

 

El pueblo de Israel cedió terreno a los cananeos y les otorgó vivir con ellos en la tierra que Dios les había dado como heredad.

Allí estuvo la clave de sus futuras derrotas. (Jueces 1:21, 27, 28, 29, 30, 31, 33 "Mas al jebuseo que habitaba en Jerusalén no lo arrojaron los hijos de Benjamín, y el jebuseo habitó con los hijos de Benjamín en Jerusalén hasta hoy"). Dios les había dicho claramente que no hiciesen concesiones al enemigo.

(Éxodo 23:31- 33 "Y fijaré tus límites desde el Mar Rojo hasta el mar de los filisteos, y desde el desierto hasta el Eufrates; porque pondré en tus manos a los moradores de la tierra, y tú los echarás de delante de ti. No harás alianza con ellos, ni con sus dioses. En tu tierra no habitarán, no sea que te hagan pecar contra mí sirviendo a sus dioses, porque te será tropiezo").

(Deuteronomio 7:1-11 "Cuando Jehová tu Dios te haya introducido en la tierra en la cual entrarás para tomarla, y haya echado de delante de ti a muchas naciones, al heteo, al gergeseo, al amorreo, al cananeo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo, siete naciones mayores y más poderosas que tú, y Jehová tu Dios las haya entregado delante de ti, y las hayas derrotado, las destruirás del todo; no harás con ellas alianza, ni tendrás de ellas misericordia. Y no emparentarás con ellas; no darás tu hija a su hijo, ni tomarás a su hija para tu hijo. Porque desviará a tu hijo de en pos de mí, y servirán a dioses ajenos; y el furor de Jehová se encenderá sobre vosotros, y te destruirá pronto. Mas así habéis de hacer con ellos: sus altares destruiréis, y quebraréis sus estatuas, y destruiréis sus imágenes de Asera, y quemaréis sus esculturas en el fuego.
Porque tú eres pueblo santo para Jehová tu Dios; Jehová tu Dios te ha escogido para serle un pueblo especial, más que todos los pueblos que están sobre la tierra. No por ser vosotros más que todos los pueblos os ha querido Jehová y os ha escogido, pues vosotros erais el más insignificante de todos los pueblos; si no por cuanto Jehová os amó, y quiso guardar el juramento que juró a vuestros padres, os ha sacado Jehová con mano poderosa, y os ha rescatado de servidumbre, de la mano de Faraón rey de Egipto. Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta mil generaciones; y que da el pago en persona al que le aborrece, destruyéndolo; y no se demora con el que le odia, en persona le dará el pago. Guarda, por tanto, los mandamientos, estatutos y decretos que yo te mando hoy que cumplas
").

 

Ejemplo: Uno de los valientes de David, Sama hijo de Age, nos enseña claramente la lección de no hacer concesiones al enemigo, aunque sea un pequeño terreno de lentejas.
(2 Samuel, 23:11 "
Después de éste fue Sama hijo de Age, ararita. Los filisteos se habían reunido en Lehi, donde había un pequeño terreno lleno de lentejas, y el pueblo había huido delante de los filisteos. 12 El entonces se paró en medio de aquel terreno y lo defendió, y mató a los filisteos; y Jehová dio una gran victoria").

 

El apóstol Pablo nos muestra también lo que es una vida alejada del conformismo y fundada en la determinación insaciable de conocerle a Él (Cristo Jesús), y extender Su Reino. "...Y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta..." (Filipenses 3:13-15).

(Hechos, 20:24 "Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios").

 

 

5ª FORTALEZA: LA PERMISIVIDAD

¿Qué es la permisividad? Es el acto de dar permiso o consentir. Es un relajamiento de los valores morales; un decaída  y pérdida de los principios del reino de Dios frente a una sociedad relajada moralmente. Es una conciencia debilitada que justifica los actos pecaminosos en el nombre de la tolerancia humanista y el engaño del modernismo progresista. La permisividad es darle lugar al diablo, a la carne y al sistema mundano, consciente o inconscientemente.
La operación de este enemigo  en la iglesia de nuestro tiempo, nos conduce al "sin-sabor"; al debilitamiento espiritual y de la incredulidad; a la pérdida de nuestros objetivos de ser luz y sal de la tierra; a la vergüenza y el escarnio de la misma sociedad por haber perdido el sabor y la función dada por Dios; y por último somos desechados por Dios mismo. (Lucas 14:34-35 "
Buena es la sal; mas si la sal se hiciere insípida, ¿con qué se sazonará? Ni para la tierra ni para el muladar es útil; la arrojan fuera. El que tiene oídos para oír, oiga").

(Jeremías 6:27-30 "Por fortaleza te he puesto en mi pueblo, por torre; conocerás, pues, y examinarás el camino de ellos. Todos ellos son rebeldes, porfiados, andan chismeando; son bronce y hierro; todos ellos son corruptores. Se quemó el fuelle, por el fuego se ha consumido el plomo; en vano fundió el fundidor, pues la escoria no se ha arrancado. Plata desechada los llamarán, porque Jehová los desechó").

 

La permisividad o inmoralidad conduce a una nación al exterminio. Nuestra sociedad está atacada por esta plaga, por lo tanto, el Señor requiere un pueblo dispuesto para sazonarla y protegerla de la putrefacción.


DERRIBANDO LA PERMISIVIDAD

La palabra revelada de Dios tiene la respuesta para cada desorden que azota a la sociedad y a la iglesia en cada generación. La respuesta de Dios para vencer la maldad es una naturaleza nueva y una vida de santidad verdadera y bíblica.

 

I.- Una naturaleza nueva.

(2 Pedro 1:3-4 "Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia").

 

En Cristo hemos sido hechos santos, es decir, apartados para Dios como propiedad suya. Nuestra posición ante Dios, en Cristo, es de santificados por la sangre de Jesús.

 

(1 Corintios 1:30-31 "Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención; para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese en el Señor").

(1Corintios 6:11 "Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios")

 

 II.- Una vida de santidad verdadera y bíblica.

(1 Pedro 1:13-19 "Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado; como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; si no, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo. Y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación; sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación")

 

En el nuevo nacimiento hemos recibido el germen de una vida santa. La naturaleza santa de Dios. Esa vida produce, de forma natural, unos resultados que se traducen en una nueva manera de vivir.

(Efesios 4:24 "Y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad").
El embrión de la vida de Dios en nosotros debe crecer y alcanzar cada área de nuestro ser. Cada pensamiento, cada sentimiento, cada deseo, cada palabra, cada acción, cada hábito y costumbre; para llevarlo a una transformación completa en Jesús. Esta verdad que aparece ante nosotros como una especie de utopía, no lo es, es la verdad revelada de Dios y el propósito eterno del Padre para con sus hijos.

(Romanos 8:29-30 "Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó").

 

(2 Corintios 3:18 "Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor").

 

(1 Tesalonicenses 5:23-24Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. Fiel es el que os llama, el cual también lo hará").

 

Así, pues, tenemos lo que se ha dado en llamar una santificación posicional, delante de Dios, y una santificación progresiva, en nuestras vidas cotidianas.
El concepto de la santificación está muy deteriorado y deforme en nuestra sociedad, sobre todo, por la tradición religiosa que arrastramos.

Podemos concretar lo que es la santidad bíblica viendo algunos ejemplos resumidos.

 

Es saber hacer lo bueno y hacerlo (Santiago 4:17 y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado).
Es separar lo precioso de lo vil (Jeremías 15:19
Por tanto, así dijo Jehová: Si te convirtieres, yo te restauraré, y delante de mí estarás; y si entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos).
Es obedecer a Dios y resistir al diablo (Santiago 4:7
Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros)
Es no conformarse al sistema de este mundo (Romanos 12:2
No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta).
Es vivir lleno del Espíritu Santo (Efesios 5:18
No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu).

 

La permisividad y el relajamiento moral del presente siglo se combate y se derrota desde una posición firme en Jesús; donde Dios nos ha colocado y se ha comprometido a guardarnos sin macha y sin caída, presentándonos delante de Él con gran alegría, como nos dice en:

(Judas 24 Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría).

Habiendo nacido de nuevo y habiendo recibido una naturaleza santa estamos en condiciones de vivir en victoria sobre las contaminaciones de este mundo. Esa fue la oración de Jesús por nosotros:

(Juan 17:15 "No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal").

 

 

6ª FORTALEZA: LA DEPRESIÓN

Es un decaimiento del ánimo y de la voluntad. Un hundimiento interior. Es un sentimiento de vacío, soledad, melancolía, nostalgia y desgana. Una sensación de estar metido en un pozo oscuro sin notar el fondo ni ver la superficie. Es una especie de caída de los soportes que sostienen la actividad del alma. Es decir, como si hubieran aflojado las cuerdas que soportan la actividad emocional, intelectual y de la voluntad y cuando no existe una reacción rápida para salir de ella. La depresión es un enemigo que está atrapando a muchas personas hoy, como consecuencia de una sociedad frenética y acelerada que conduce al hombre a un "sin-sentido" de tanta actividad. La reacción suele ser "soltar las amarras" y marchar a la deriva; o una rotura involuntaria con los mismos resultados. Entonces el hundimiento interior se hace cada vez mayor, el pozo se estrecha y la opresión es asfixiante, que se origina en el interior de la persona y la paraliza, no solo la actividad interna, sino también la externa. Es decir, el alma y el cuerpo. Sin embargo, aún en esta situación, de lo mas hondo del ser, puede brotar un clamor que atraviesa la oscuridad.

 

(Salmo 32: 3,4 "Mientras callé (confesión audible) se envejecieron mis huesos en mi gemir (un sonido interior sin palabras) todo el día... Se volvió mi verdor (vida dinámica) en sequedades (sin vitalidad) de verano").

 

DERRIBANDO LA DEPRESIÓN

Por la continua y cercana comunión con Dios.

(1Juan 1:3, 7 "Lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo...

1: 7 pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado").

Esta fue la clave para Abraham, y también para los apóstoles. Su continua relación con Dios les libró de las garras del aislamiento. Su comunión constante les llevó a una reacción inmediata para escapar de las tinieblas.
 

Por una REACCIÓN rápida.

(Pro 13:4 "El alma de los diligentes será prosperada").

 

(Rom.12:11 "En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor").

 

La comunión constante con Dios nos lleva a una vida espiritual activa que nos permita reaccionar a tiempo, antes de ser atrapados por la boca del león. Si no lo hacemos a tiempo nos adentramos en una depresión profunda. Mantener una vida espiritual activa incluye entre otras muchas cosas lo siguiente: Lectura, meditación, oración, alabanza, congregarse, arrepentimiento, etc.


El rey David.
(Sal. 32:3-5 "Mientras callé, se envejecieron mis huesos en mi gemir todo el día. Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; se volvió mi verdor en sequedades de verano. Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; y tú perdonaste la maldad de mi pecado").

El profeta Elías. (1 Reyes 19:2-8 "Entonces envió Jezabel a Elías un mensajero, diciendo: Así me hagan los dioses, y aun me añadan, si mañana a estas horas yo no he puesto tu persona como la de uno de ellos. Viendo, pues, el peligro, se levantó y se fue para salvar su vida, y vino a Beerseba, que está en Judá, y dejó allí a su criado.
Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres. Y echándose debajo del enebro, se quedó dormido; y he aquí luego un ángel le tocó, y le dijo: Levántate, come. Entonces él miró, y he aquí a su cabecera una torta cocida sobre las ascuas, y una vasija de agua; y comió y bebió, y volvió a dormirse. Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez, lo tocó, diciendo: Levántate y come, porque largo camino te resta. Se levantó, pues, y comió y bebió; y fortalecido con aquella comida caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta Horeb, el monte de Dios
").

 

El profeta Jeremías. (Jeremías 20:7-18 "Me sedujiste, oh Jehová, y fui seducido; más fuerte fuiste que yo, y me venciste; cada día he sido escarnecido, cada cual se burla de mí. Porque cuantas veces hablo, doy voces, grito: Violencia y destrucción; porque la palabra de Jehová me ha sido para afrenta y escarnio cada día. Y dije: No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre; no obstante, había en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos; traté de sufrirlo, y no pude. Porque oí la murmuración de muchos, temor de todas partes: Denunciad, denunciémosle. Todos mis amigos miraban si claudicaría. Quizá se engañará, decían, y prevaleceremos contra él, y tomaremos de él nuestra venganza. Más Jehová está conmigo como poderoso gigante; por tanto, los que me persiguen tropezarán, y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán; tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada. Oh Jehová de los ejércitos, que pruebas a los justos, que ves los pensamientos y el corazón, vea yo tu venganza de ellos; porque a ti he encomendado mi causa.
Cantad a Jehová, load a Jehová; porque ha librado el alma del pobre de mano de los malignos.
Maldito el día en que nací; el día en que mi madre me dio a luz no sea bendito. Maldito el hombre que dio nuevas a mi padre, diciendo: Hijo varón te ha nacido, haciéndole alegrarse así mucho. Y sea el tal hombre como las ciudades que asoló Jehová, y no se arrepintió; oiga gritos de mañana, y voces a mediodía, porque no me mató en el vientre, y mi madre me hubiera sido mi sepulcro, y su vientre embarazado para siempre. ¿Para qué salí del vientre? ¿Para ver trabajo y dolor, y que mis días se gastasen en afrenta?
").

 

Job. (Job 3:1-7 "Después de esto abrió Job su boca, y maldijo su día. Y exclamó Job, y dijo: Perezca el día en que yo nací, y la noche en que se dijo: Varón es concebido. Sea aquel día sombrío, no cuide de él Dios desde arriba, ni claridad sobre él resplandezca. Aféenlo tinieblas y sombra de muerte; repose sobre él nublado, que lo haga horrible como día caliginoso. Ocupe aquella noche la oscuridad; no sea contada entre los días del año, ni venga en el número de los meses. ¡Oh, que fuera aquella noche solitaria, Que no viniera canción alguna en ella!").

 

El profeta Jonás. (Jonás, 4:1-11 "Pero Jonás se apesadumbró en extremo, y se enojó. Y oró a Jehová y dijo... te ruego que me quites la vida; porque mejor me es la muerte que la vida... Y el sol hirió a Jonás en la cabeza, y se desmayaba, y deseaba la muerte, diciendo: Mejor sería para mí la muerte que la vida...").
 

Jesús en Getsemaní. (Mateo 26:36-38 "Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que voy allí y oro. Y tomando a Pedro, y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse en gran manera. Entonces Jesús les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo").

 (Hebreos 5:7 "Y Cristo, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente"

 

Además vemos que Jesús fue tentado en todo según nuestra semejanza, incluso en la depresión profunda.

Hebreos 5:15,16 "Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro").

 

Todas estas personas superaron las crisis profundas de sus vidas. Cada ejemplo de estos hombres nos enseña diferentes maneras para vencer la depresión.

 

1. El arrepentimiento. Muchas depresiones son el resultado de pecados ocultos o inmoralidades secretas. La victoria está en el arrepentimiento de corazón. El salmista dijo: (Salmo 32:5 "Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: confesaré mis transgresiones a Jehová; y tu perdonaste la maldad de mi pecado").

 

2. Clamar a Dios con voz audible. Este clamor y oración pone en palabras el arrepentimiento sincero. Esta oración rompe la oscuridad y hace soltar al diablo el área donde nos tenía atrapados. (Salmo 103:4 "Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios... El es el que rescata del hoyo mi vida...").

(Salmo 34:4-6 "Busqué a Jehová, y él me oyó, y me libró de todos mis temores. Los que miraron a él fueron alumbrados, y sus rostros no fueron avergonzados. Este pobre clamó, y le oyó Jehová, y lo libró de todas sus angustias").
Hay ocasiones en que las fuerzas no dan ni para clamar a viva voz, pero sí podemos hacerlo desde lo hondo de nuestro ser, como vimos antes.

(Salmo 32:3,4 "Mientras callé (confesión audible) se envejecieron mis huesos en mi gemir (un sonido interior sin palabras) todo el día... Se volvió mi verdor (vida dinámica) en sequedades (sin vitalidad) de verano").

Este gemido procede de las profundidades del espíritu, donde no hay lenguaje, ni sonido, sino una expresión de nuestro espíritu al Espíritu de Dios. También habrá momentos cuando necesitaremos la ayuda de otras personas que oren por nosotros, especialmente con dones de liberación.

 

3. La restauración del sentido de la vida. La depresión paraliza y confunde. La liberación nos devuelve el rumbo por donde debemos seguir y los objetivos que debemos alcanzar. La luz regresa y la verdad nos saca a la libertad.

(Salmo 32:8 "Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos").
(Salmo 51:7-12 "
Purifícame con hisopo, y seré limpio; lávame, y seré más blanco que la nieve. Hazme oír gozo y alegría, y se recrearán los huesos que has abatido. Esconde tu rostro de mis pecados, y borra todas mis maldades. Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí. No me eches de delante de ti, y no quites de mí tu santo Espíritu. Vuélveme el gozo de tu salvación, Y espíritu noble me sustente").

Después de pasar por el "valle de sombra de muerte" y haber salido en victoria, "...El mismo nos perfecciona, afirma, fortalece y establece. A Él sea la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén". (1Pedro 5:10,11
Más el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca. A él sea la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén).

 

 

7ª FORTALEZA: EL NEGATIVISMO

Es una tendencia a oír, ver y hablar del lado oscuro y negativo de las cosas y de la vida. Es el resultado de un alma entenebrecida, en penumbra y oscuridad; que se desliza en la flojera y la pereza. Es pesimismo frente a los desafíos de la vida. Es una persona que no quiere intentar la lucha y se esconde detrás de argumentos derrotistas y fatalistas para justificarse a sí mismo. Es una derrota anticipada. Es incredulidad. Es pecado.

 

Este mundo está lleno  por el negativismo, la negación y los argumentos que lo avalan. El diablo se encarga de que toda clase de información morbosa, cruel, de muerte y destrucción nos llegue continuamente, a través sobre todo de los medios de comunicación, para introducirnos a su reino de muerte y destrucción; perdiendo así de vista las buenas nuevas del Reino de Dios. Se esconden las "buenas nuevas del evangelio que transforma la vida del ser humano", y de esta forma el cuadro que tenemos delante es devastador y orientado a producir un pesimismo de por vida. Los niños aprenden primero a decir NO (negativo).

 

DERRIBANDO EL NEGATIVISMO

El ser humano se necesita una reprogramación, una reconversión, un nacimiento de nuevo. La base está en haber nacido de nuevo, nacer de Dios, nacer de la palabra. El negativismo se derrota con el positivismo, es decir, con un SÍ al reino de Dios. La vida cristiana comienza con un SÍ al Señor  Jesús. Decir SÍ al Señor  y a Su palabra es la clave para entrar en lo realmente positivo de la vida.

 

El apóstol Pedro fue llevado por el Maestro a una confesión renovada de su amor por Jesús. (Juan 21:15-17 "Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Él le dijo: Apacienta mis corderos. Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea mis ovejas. Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas").

 

Una vez que hemos dicho SÍ al Señor, debemos mantener nuestra confesión continuamente. (Hebreos 4:14 "Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión"). De la misma forma debemos saber decir NO al mundo, a la carne y al diablo.

· "NO os conformeis a este mundo..." (Romanos, 12:2)
· "NO satisfagáis los deseos de la carne..." (Gálatas, 5:16)
· "NO deis lugar al diablo..." (Efesios, 4:27)

 

Todo lo que viene de Dios es bueno y positivo para nuestras vidas. Santiago dice que (Stg 1:17 "toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación").

Y el apóstol Pablo nos ha dejado, por el Espíritu, una expresión altamente significativa para los que aman a Dios. (Romanos 8:28 "Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados").

 

· La palabra de Dios es positiva
· La fe de Dios es positiva
· La gracia de Dios es positiva

 

Un cristiano lleno del Espíritu Santo mantiene una actitud positiva en la vida, porque ha decidido obedecer a Dios. La fe en Dios está llena de posibilidades para sobreponernos al negativismo de este mundo incierto y destinado para el fuego. A pesar de las noticias desalentadoras que todos los días oímos y que mantienen a los hombres (Lucas 21:25-28 "desfalleciendo por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de los cielos serán conmovidas. Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en una nube con poder y gran gloria. Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca"). Aún en medio de esos desfallecimientos generalizados, el hijo de Dios tiene una esperanza de gloria de redención final y completa.

 

La rebelión de Lucifer trajo lo negativo y la maldad a los hombres, pero la obediencia del Señor Jesús nos ha dado una vida abundante para todo nuestro ser. Alabemos a Dios por ello y no nos dejemos atrapar por el destino funesto de los que aborrecen la luz, y gocémonos porque nuestro galardón es grande en los cielos.

 

Oremos: Padre celestial, hay un área en mi vida ( por ejemplo: adulterio, fornicación, inmundicia, chisme, lascivia, idolatría, hechicería, enemistad, pleito, celo, ira, contienda, disensión, herejía, envidia, homicidio, borrachera, orgía) que no he rendido por completo a ti. Te pido, Señor, perdonarme por contemporizar con el pecado y la rebeldía. También te ruego que me alientes para enfocar y derribar las fortalezas sin ninguna vacilación ni repugnancia o sin que haya engaño en mi corazón. Por el poder del Espíritu Santo y en el nombre de Jesús echa fuera influencias satánicas que en mi vida me obligan a ceder y que reforzaban el pecado dentro de mí. Me someto a la luz del Espíritu de la verdad para exponer las fortalezas del pecado en mi pensamiento con las armas poderosas del Espíritu Santo y las santas escrituras derribo esas fortalezas (adulterio, fornicación, inmundicia, chisme, lascivia, idolatría, hechicería, enemistad, pleito, celo, ira, contienda, disensión, herejía, envidia, homicidio, borrachera, orgía) y cubro mi corazón con la sangre de Cristo.

Te agradezco Señor por perdonarme y limpiar mi vida de toda maldad (1Juan 1:9) Y por tu gracia, me comprometo a perseverar con todo cuidado en esta área, hasta cuando inclusive las ruinas de esta fortaleza se quiten de mi mente.

Señor Jesús, me someto a ti ("Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia". Filipenses 1:21) declaro de acuerdo con la palabra de Dios. Que a causa de tu poder para sujetar todas las cosas bajo tus pies, las armas de mi batalla son poderosas para derribar fortalezas. (2 Corintios 10:3- 5

10:3 Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne;
10:4
porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas,
10:5 derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo,
) Me arrepiento de usar la mentira "Nunca seré como Jesús" con una excusa para pecar y ceder en mis convicciones. En tu nombre Señor Jesús renuncio a mi vieja naturaleza y manera de vivir llena de defectos, y por tu gracia, derribo la fortaleza de incredulidad que existe en mi mente. Declaro que por el perfecto sacrificio que hiciste en la cruz soy una criatura nueva. Creo que iré de gloria en gloria y seré constante y continuamente trasformado a la imagen tuya  a medida que camino contigo. 2 Corintios 3:18 "Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.".

Me propongo, por la gracias de Dios, tener una sola fortaleza en mi interior: La fortaleza de la presencia del Señor Jesús. Gracias mi Dios, en el nombre de Jesús. Amen