LA GENERACIÓN DESENCANTADA.

Este seria el rotulo correcto para poner a esta generación. Hoy la humanidad padece la enfermedad del “DESALIENTO,  NO QUERER y de NO LUCHAR”. Con dolor tenemos que coincidir que lamentablemente esto no sólo es aplicable al mundo sino también lo podemos decir de la Iglesia.

ESTA ES LA ÉPOCA DE LA DESILUSIÓN.  Falta de confianza en los Pastores, líderes, religiosos y políticos, temor respecto a la crisis social y ambiental, conflictos étnicos, divisiones y contiendas, incertidumbre, etc.

La pregunta que se deben hacer es ¿OFRECE EL MENSAJE DE DIOS UNA ALTERNATIVA A ESTA CRISIS?

 

LA BÍBLIA CUENTA QUE:

En tiempos del profeta Ezequiel, la situación era similar a la actual. El mismo Señor describe el escenario histórico en el cual se va a manifestar el Espíritu en tiempos de Ezequiel: “Me dijo luego: Hijo de hombre, todos estos huesos son la casa de Israel. He aquí, ellos dicen: Nuestros huesos se secaron, y pereció nuestra esperanza, y somos del todo destruidos. Por tanto, profetiza, y diles: Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo abro vuestros sepulcros, pueblo mío, y os haré subir de vuestras sepulturas, y os traeré a la tierra de Israel. Y sabréis que yo soy el Señor, cuando abra vuestros sepulcros, y os saque de vuestras sepulturas, pueblo mío. Y pondré mi Espíritu en vosotros, y viviréis, y os haré reposar sobre vuestra tierra; y sabréis que yo el Señor hablé, y lo hice, dice el Señor”  EZEQUIEL  37:11-14.

 

Sin lugar a dudas, es un escenario desbastador. Estamos frente a un pueblo rendido, totalmente derrotado. Ellos mismos se describen como un pueblo sin esperanza, expuestos a la destrucción total. ES QUE SIN ESPERANZA NADA SE CONSTRUYE; NO HAY CONTINUIDAD EN LA EXPERIENCIA HISTÓRICA. CUANDO NO HAY ESPERANZA, TODO SE DESTRUYE. Los hombres y en especial los jóvenes, se sienten atrapados en un cajón de muerte y desolación sin salida. LO TOMA EL ESPÍRITU INMUNDO DEL DESALIENTO.

           

Hay una novela para niños que a todos nos convendría leer titulada “La Historia Sin Fin”. En ella se describe una plaga que empieza a destruir absolutamente todo en el continente; esa plaga se llama “La Nada” y uno de sus instrumentos es un lobo que simboliza el mal o en lenguaje cristiano Satanás. Las autoridades comisionan a un niño para ir en busca de la solución; el remedio consiste en darle un nuevo nombre a la reina y el niño debe encontrar ese nombre. En el trayecto el niño se encuentra con el lobo, que sale a enfrentarlo y se entabla una lucha apasionante entre ambos. Al final el muchachito le pregunta la lobo “¿y tú, por qué haces esto?” respondiendo el lobo “yo soy súbdito de la nada”..  “Pero ¿Que te lleva a destruir todo?.. Y entonces el lobo dice una profunda verdad “ES QUE EN ESTE PUEBLO, EN ESTE CONTINENTE, EL HOMBRE YA NO TIENE ESPERANZA”. Y luego añade “UN PUEBLO SIN ESPERANZA ES FÁCILMENTE MANIPULABLE”.

 

Te preguntaste alguna vez ¿Por qué un pueblo tan numeroso como el pueblo Judío, más de 6.000.000 de personas, parece haberse entregado casi sin resistencia al holocausto. ¿Por qué no combatieron, por qué no lucharon?  PORQUE NO ESPERABAN NADA, NO TENÍAN ESPERANZA ALGUNA DE TRIUNFO.

 

Algunos pocos se resistieron, pero la gran mayoría se entregaron sin luchar, otros prefirieron el suicidio antes de que les llegara la hora final. Los que se resistían era porque tenían algo por que pelear, un atisbo de esperanza, un hijo, una esposa, alguien que había sobrevivido y tenían la esperanza de volver a ver. EN OTRAS PALABRAS, CUANDO HAY ESPERANZA, HAY POSIBILIDAD DE LUCHA Y DE VICTORIA, CUANDO NO HAY MOTIVACIÓN NI ENERGÍA PARA RESISTIR NI PARA COMBATIR HAY DESAZÓN Y DERROTA SEGURA.

 

Ese es el escenario que el Señor le presenta a Ezequiel. Un escenario totalmente desbastador, sin esperanza. Estoy convencido de que los jóvenes de este tiempo presentan un cuadro muy parecido: ES UNA GENERACIÓN DESENCANTADA, UNA GENERACIÓN QUE ESTÁ ENFERMA DEL “MAL DE NO QUERER”, “ENTONCES, NUESTRA ÉPOCA ES UN ESCENARIO PROPICIO, COMO LO FUE EN TIEMPOS DE EZEQUIEL, PARA LA ACCIÓN DEL ESPÍRITU SANTO”.

 

EL ESPÍRITU Y LA REALIDAD

“La mano del Señor vino sobre mí, y me llevó en el Espíritu del Señor, y me puso en medio de un valle que estaba llenos de huesos. Y me hizo pasar cerca de ellos por todo en derredor; y he aquí que eran machismos sobre la faz del campo, y por cierto secos en gran manera”.  EZEQUIEL 37:1-2

 

El Espíritu de Dios ayuda al profeta a tomar consciencia de la realidad. SI ALGUIEN ESTA PLENAMENTE CONSIENTE DEL ESTADO DE CRISIS Y DE LA NECESIDAD, CONOCIENDO PERFECTAMENTE LA REALIDAD EL ESPÍRITU DEL SEÑOR.

 

¿Como era esa realidad?.. Era un valle lleno de huesos... Después de mirar, el profeta comprueba que no eran pocos sino muchísimos. ¿Y en que condición estaban? “SECOS EN GRAN MANERA”. El profeta percibe, por medio del Espíritu Santo, una realidad totalmente inútil. Observa y verifica la condición y la dimensión de la realidad. ¿SERÁ ESTA TU REALIDAD? ¿NUESTRA REALIDAD?

 

 EL ESPÍRITU SANTO Y EL PROFETA

“Y me dijo: Hijo de hombre, ¿vivirán estos huesos? Y le dije: Señor, tú lo sabes. Me dijo entonces: Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oíd palabra del Señor...    Profeticé, pues, como me fue mandado; y hubo un ruido; y los huesos se juntaron cada hueso con su hueso”.  EZEQUIEL 37:3-4, 7

 

El profeta analiza la situación para responder al Señor y responde acertadamente... El resultado no depende de él sino de Dios... El lo que hace es solamente obedecer a la orden del Señor. Profetiza…   Cuando Ezequiel obedeció, entonces Dios pone en su boca la palabra específica y poderosa y el profeta la pronuncia. “Profeticé...y hubo un ruido mientras yo profetizaba...”  Que descripción más bella ¿Cuál es el ruido que vamos a oír en este día?  HOY DEBE COMENZAR A HABER UN RUIDO EN TU VIDA, UN RUIDO DIFERENTE... ¿LO CREES?

 

EL ESPÍRITU Y LA TRANSFORMACIÓN

 “Profeticé, pues, como me fue mandado; y hubo un ruido mientras yo profetizaba, y he aquí un temblor; y los huesos se juntaron cada hueso con su hueso. Y miré, y he aquí tendones sobre ellos, y la carne subió, y la piel cubrió por encima de ellos; pero no había en ellos espíritu. Y me dijo: Profetiza al espíritu, profetiza, hijo de hombre, y di al espíritu: Así ha dicho Jehová el Señor: Espíritu, ven de los cuatro vientos, y vivirán. Y profeticé como me había mandado, y entró espíritu en ellos, y vivieron, y estuvieron sobre sus pies, un ejercito grande en extremo”.  EZEQUIEL 37:7-10   

 

¿No sería apasionante que mientras estamos hablando, hoy aquí, el Señor empiece a producir un temblor así?

 ¿LO ANHELAS, LO DESEAS, LO QUIERES?  ¿QUIÉN ES CAPAZ DE CONVERTIR UN CEMENTERIO EN UN GRAN EJÉRCITO?  SOLAMENTE EL ESPÍRITU SANTO

 

Esto es lo que ocurrió por la intervención del Espíritu Santo, cuando el profeta lo llamó. Yo creo que al invocarle hoy él va a venir a levantar vivificando lo que esta muerto espiritualmente en vosotros. Va a venir a hacer este tipo de transformación en vuestras vidas, a quitar el desaliento de la vida y poner en vosotros esperanza, de la rendición a la lucha, del desanimo a la victoria.

 

La llenura del Espíritu es indispensable en esta circunstancia en tu vida. Si tú estas dispuesto a recibir su toque, su transformación, su presencia que cambia las vidas, hoy te invita que le digas conmigo. ESPÍRITU VEN DE LOS CUATRO VIENTOS TE NECESITO, NECESITO TU RENUEVO, TU ALIENTO, PORQUE ESTOY SECO EN GRAN MANERA.

 

¿CÓMO ES LA TRANSFORMACIÓN QUE PRODUCE EL ESPÍRITU SANTO?

En primer lugar la transformación que se inicia a dentro se manifiesta hacia afuera. (Según lo que leímos comienza por los huesos, se añaden los tendones, se cubren de carne y finalmente los protege la piel, para luego pararse sobre sus pies.

La transformación del Espíritu cambia al individuo desde lo profundo de su ser hasta llegar a lo más específico y visible.

En segundo lugar, es una transformación integral. Total, afecta todo en tu vida, tus pensamientos, tus actitudes, tus acciones, tu forma de hablar y responder, las emociones, la mente y la voluntad.

En tercer lugar, a los que estaban muertos los hace combatientes, a lo inservible lo hace útil, al que estaba paralizado lo transforma en militante.

Por ultimo, la transformación del Espíritu nos devuelve la esperanza. Los huesos estaban secos, ahora el Espíritu les da vida. El pueblo no tenia tierra, ahora la tiene. Nosotros estábamos desheredados, ahora luchamos por el reino de Dios y su Justicia, del cual ya somos parte. Tenemos un proyecto para el mundo. NO HAN SIDO LLAMADOS PARA NADA SINO PARA DAR LO MEJOR.

 

Dios quiere transformarlos a un nivel que jamás imaginaron. El Espíritu actúa y donde hubo muerte, ahora hay vida. ¿Por qué lo hace?

 

Tres veces le dice el Señor a Ezequiel por qué lo hace: “Y SABRÉIS QUE YO SOY EL SEÑOR”  EZEQUIEL 37:6,13,14

Lo hace para que nosotros y el mundo sepa que ÉL ES DIOS, el problema en que ha caído esta generación en la Iglesia es que se ha olvidado QUE ÉL ES DIOS.

 

EL SECRETO PARA TU VIDA Y TU ESPERANZA RADICA EN SABER QUE ÉL ES EL SEÑOR.

CUANDO ALGUIEN COMPRENDE ESTO DEJA LA RELIGIÓN PARA VIVIR POR ÉL Y PARA ÉL. ENTONCES NO VOLVERÁ A CAER EN UNA RUINA NI EN UN DESIERTO.