¿Por qué no...?

.

No mamá! ¡tu estás verdaderamente equivocada! ¡Ya te he dicho que Martín es muy buena gente y que de verdad me ama muchísimo!
 

- Pero hijita, comprende por favor que el no es cristiano y la Biblia dice "no os unáis en yugo desigual con los incrédulos". ¡Ese hombre no te va a hacer feliz!. ¡Tu eres creyente y además estás en el coro de la iglesia!.
 

- ¡Tú que sabes mamá!. Si cuando estoy con el, es muy respetuoso y cariñoso. Siempre me dice cosas muy bonitas. De verdad es muy bueno.
 

- ¡NO HIJA...! ¡te prohíbo que veas a ese muchacho, desde ahora no vas a salir y yo o tu papá vamos a ir a recogerte cuando salgas de tus clases!.
 

- ¡Que padres más antiguados! ¡me dan cólera! ¡si vosotros me prohíben verlo, yo me escapo con el! ¡tengo derecho a ser feliz!

Maritza se escapó de su casa con el muchacho sin importarle destrozar el corazón de sus padres llenos de tristeza y el de Dios. Después de dos años regresó a casa a pedir perdón y a rogar que por favor la reciban nuevamente porque la vida con su conviviente era un infierno: Tenía dos hijos y el cada vez que llegaba borracho la golpeaba salvajemente y no le daba dinero para la comida. Sus padres por el amor que le tenían la aceptaron.

Este es uno de los miles de casos fatales que suceden como consecuencia de desobedecer a Dios. La Palabra del Señor nos dice claramente a los solteros: "No os unáis en yugo desigual con los incrédulos, porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión, la luz con las tinieblas?" (2 Corintios 6:14). Notemos que esto es un mandamiento y no una opción o sugerencia. Las razones son muy claras y razonables: No habrá compañerismo, comunión y armonía en esta relación. Un inconverso tiene otros dioses, otras metas y diferentes valores que no son compatibles a los del cristiano. Unirse en estas condiciones por un capricho es como tratar de unir el agua con el aceite. Aunque estén juntos NUNCA habrá unidad en su relación.

Quizás algunos dirán: “no todos los inconversos golpean a una mujer”. Y tienen razón, hay hogares inconversos en los cuales no llegan a ponerse la mano el uno al otro pero recuerda: No tienen la felicidad y la salvación, porque esta solo se encuentra en Jesucristo.

Para ser infeliz con una pareja inconversa no es necesario llegar a los golpes y maltratos. Conozco un hogar de una hermana que esta sufriendo y esta arrepentida de haberse unido con un inconverso desobedeciendo los consejos de sus padres cristianos y hermanos de la iglesia. Ella me decía: "Mi hogar es triste y no funciona. No porque mi esposo me golpeé. El nunca me ha puesto la mano encima, y no pasamos necesidades económicas, pero tiene otra mujer y a veces toma con sus amigos. Además no quiere que lleve a mis hijos a la iglesia ni que les enseñe a orar por las noches. El dice que yo me vaya sola al templo y que si quiero ore, pero no con nuestros hijos. ¡ Que distinto hubiera sido si me unía con un creyente!.”

Querid@ joven: ¡No nos unamos en yugo desigual! ¡No desgraciemos nuestra vida para siempre!. Por más bonita que sea la chica o musculoso que sea el joven, oremos y no nos dejemos llevar por la tentación!. ¡El diablo quiere derribar ministerios que sabe muy bien que en el presente y futuro serán grandemente usados por Dios y harán temblar y retroceder a las huestes del infierno arrebatándole almas para el Señor!. Una de las estrategia más eficaces del Diablo,  es poner en tu camino a un joven o chica inconvers@ para que todos los planes hermosos que Dios tiene contigo no se hagan realidad. Joven: si sirves a Dios en la predicación o la alabanza, o eres maestr@ usado por el Señor, ora a Dios por tu pareja, no te unas en yugo desigual, pide al Señor que te guarde para la persona que El ha preparado para ti. Esa persona te hará muy feliz por ser alguien que viene de Dios. ¡No permitas que tus sueños ministeriales y hogareños sean derrumbados para siempre solo por una ilusión que con toda seguridad se desvanecerá después de algunos meses o años. Esa persona inconversa que tanto te gusta es alguien que el enemigo pone en tu camino para alejarte de Dios quien es la fuente de toda victoria y felicidad. Si lo aceptas a el o a ella ¡ya perdiste a Dios!. Si aceptaste a Dios ¡ya perdiste toda opción de unirte en yugo desigual!. Solo hay una opción: O Dios o el inconverso. No se puede estar con los dos al mismo tiempo, esto es traición. Al aceptar a uno AUTOMÁTICAMENTE TERMINAS CON EL OTRO. ¿Porqué?:

Porque Jesús dijo que solo se puede tener un Señor no dos: "Ninguno puede servir a dos señores, porque odiará al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro." (Mateo 6:24a). El desobedecer a Dios es pecado, lo cual nos aleja de El. Si pierdes al inconverso has ganado a Dios; si pierdes a Dios, también lo perderás a el. Es mejor sufrir por un tiempo tu desilusión, antes que sufrir toda la vida. Algo quiero asegurarte ahora: ¡obedeciendo a Dios seremos verdadera y totalmente felices!. Así que ¡ A esperar si es necesario pero NADA de poner nuestros ojos en un inconverso!. No olvides que el que está con un inconverso, su suegro es el diablo.

 

¡¡¡Que Dios te bendiga!!!