Salmos Libro V (107-150)   Principal   Proverbios (17-31)  

PROVERBIOS (1-16)

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Capítulo 1

Motivo de los proverbios

1:1 Los proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel.
1:2 Para entender sabiduría y doctrina,
Para conocer razones prudentes,
1:3 Para recibir el consejo de prudencia,
Justicia, juicio y equidad;
1:4 Para dar sagacidad a los simples,
Y a los jóvenes inteligencia y cordura.
1:5 Oirá el sabio, y aumentará el saber,
Y el entendido adquirirá consejo,
1:6 Para entender proverbio y declaración,
Palabras de sabios, y sus dichos profundos.
1:7 El principio de la sabiduría es el temor de Jehová;
Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.

Amonestaciones de la Sabiduría

1:8 Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre,
Y no desprecies la dirección de tu madre;
1:9 Porque adorno de gracia serán a tu cabeza,
Y collares a tu cuello.
1:10 Hijo mío, si los pecadores te quisieren engañar,
No consientas.
1:11 Si dijeren: Ven con nosotros;
Pongamos asechanzas para derramar sangre,
Acechemos sin motivo al inocente;
1:12 Los tragaremos vivos como el Seol,
Y enteros, como los que caen en un abismo;
1:13 Hallaremos riquezas de toda clase,
Llenaremos nuestras casas de despojos;
1:14 Echa tu suerte entre nosotros;
Tengamos todos una bolsa,—
1:15 Hijo mío, no andes en camino con ellos.
Aparta tu pie de sus veredas,
1:16 Porque sus pies corren hacia el mal,
Y van presurosos a derramar sangre.
1:17 Porque en vano se tenderá la red
Ante los ojos de toda ave;
1:18 Pero ellos a su propia sangre ponen asechanzas,
Y a sus almas tienden lazo.
1:19 Tales son las sendas de todo el que es dado a la codicia,
La cual quita la vida de sus poseedores.
1:20 La sabiduría clama en las calles,
Alza su voz en las plazas;
1:21 Clama en los principales lugares de reunión;
En las entradas de las puertas de la ciudad dice sus razones.
1:22 ¿Hasta cuándo, oh simples, amaréis la simpleza,
Y los burladores desearán el burlar,
Y los insensatos aborrecerán la ciencia?
1:23 Volveos a mi reprensión;
He aquí yo derramaré mi espíritu sobre vosotros,
Y os haré saber mis palabras.
1:24 Por cuanto llamé, y no quisisteis oír,
Extendí mi mano, y no hubo quien atendiese,
1:25 Sino que desechasteis todo consejo mío
Y mi reprensión no quisisteis,
1:26 También yo me reiré en vuestra calamidad,
Y me burlaré cuando os viniere lo que teméis;
1:27 Cuando viniere como una destrucción lo que teméis,
Y vuestra calamidad llegare como un torbellino;
Cuando sobre vosotros viniere tribulación y angustia.
1:28 Entonces me llamarán, y no responderé;
Me buscarán de mañana, y no me hallarán.
1:29 Por cuanto aborrecieron la sabiduría,
Y no escogieron el temor de Jehová,
1:30 Ni quisieron mi consejo,
Y menospreciaron toda reprensión mía,
1:31 Comerán del fruto de su camino,
Y serán hastiados de sus propios consejos.
1:32 Porque el desvío de los ignorantes los matará,
Y la prosperidad de los necios los echará a perder;
1:33 Mas el que me oyere, habitará confiadamente
Y vivirá tranquilo, sin temor del mal.

Capítulo 2

Excelencias de la sabiduría 2:1 Hijo mío, si recibieres mis palabras,
Y mis mandamientos guardares dentro de ti,
2:2 Haciendo estar atento tu oído a la sabiduría;
Si inclinares tu corazón a la prudencia,
2:3 Si clamares a la inteligencia,
Y a la prudencia dieres tu voz;
2:4 Si como a la plata la buscares,
Y la escudriñares como a tesoros,
2:5 Entonces entenderás el temor de Jehová,
Y hallarás el conocimiento de Dios.
2:6 Porque Jehová da la sabiduría,
Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia.
2:7 El provee de sana sabiduría a los rectos;
Es escudo a los que caminan rectamente.
2:8 Es el que guarda las veredas del juicio,
Y preserva el camino de sus santos.
2:9 Entonces entenderás justicia, juicio
Y equidad, y todo buen camino.
2:10 Cuando la sabiduría entrare en tu corazón,
Y la ciencia fuere grata a tu alma,
2:11 La discreción te guardará;
Te preservará la inteligencia,
2:12 Para librarte del mal camino,
De los hombres que hablan perversidades,
2:13 Que dejan los caminos derechos,
Para andar por sendas tenebrosas;
2:14 Que se alegran haciendo el mal,
Que se huelgan en las perversidades del vicio;
2:15 Cuyas veredas son torcidas,
Y torcidos sus caminos.
2:16 Serás librado de la mujer extraña,
De la ajena que halaga con sus palabras,
2:17 La cual abandona al compañero de su juventud,
Y se olvida del pacto de su Dios.
2:18 Por lo cual su casa está inclinada a la muerte,
Y sus veredas hacia los muertos;
2:19 Todos los que a ella se lleguen, no volverán,
Ni seguirán otra vez los senderos de la vida.
2:20 Así andarás por el camino de los buenos,
Y seguirás las veredas de los justos;
2:21 Porque los rectos habitarán la tierra,
Y los perfectos permanecerán en ella,
2:22 Mas los impíos serán cortados de la tierra,
Y los prevaricadores serán de ella desarraigados.

Capítulo 3

Exhortación a la obediencia 3:1 Hijo mío, no te olvides de mi ley,
Y tu corazón guarde mis mandamientos;
3:2 Porque largura de días y años de vida
Y paz te aumentarán.
3:3 Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad;
Atalas a tu cuello,
Escríbelas en la tabla de tu corazón;
3:4 Y hallarás gracia y buena opinión
Ante los ojos de Dios y de los hombres.
3:5 Fíate de Jehová de todo tu corazón,
Y no te apoyes en tu propia prudencia.
3:6 Reconócelo en todos tus caminos,
Y él enderezará tus veredas.
3:7 No seas sabio en tu propia opinión;
Teme a Jehová, y apártate del mal;
3:8 Porque será medicina a tu cuerpo,
Y refrigerio para tus huesos.
3:9 Honra a Jehová con tus bienes,
Y con las primicias de todos tus frutos;
3:10 Y serán llenos tus graneros con abundancia,
Y tus lagares rebosarán de mosto.
3:11 No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová,
Ni te fatigues de su corrección;
3:12 Porque Jehová al que ama castiga,
Como el padre al hijo a quien quiere.
3:13 Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría,
Y que obtiene la inteligencia;
3:14 Porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata,
Y sus frutos más que el oro fino.
3:15 Más preciosa es que las piedras preciosas;
Y todo lo que puedes desear, no se puede comparar a ella.
3:16 Largura de días está en su mano derecha;
En su izquierda, riquezas y honra.
3:17 Sus caminos son caminos deleitosos,
Y todas sus veredas paz.
3:18 Ella es árbol de vida a los que de ella echan mano,
Y bienaventurados son los que la retienen.
3:19 Jehová con sabiduría fundó la tierra;
Afirmó los cielos con inteligencia.
3:20 Con su ciencia los abismos fueron divididos,
Y destilan rocío los cielos.
3:21 Hijo mío, no se aparten estas cosas de tus ojos;
Guarda la ley y el consejo,
3:22 Y serán vida a tu alma,
Y gracia a tu cuello.
3:23 Entonces andarás por tu camino confiadamente,
Y tu pie no tropezará.
3:24 Cuando te acuestes, no tendrás temor,
Sino que te acostarás, y tu sueño será grato.
3:25 No tendrás temor de pavor repentino,
Ni de la ruina de los impíos cuando viniere,
3:26 Porque Jehová será tu confianza,
Y él preservará tu pie de quedar preso.
3:27 No te niegues a hacer el bien a quien es debido,
Cuando tuvieres poder para hacerlo.
3:28 No digas a tu prójimo: Anda, y vuelve,
Y mañana te daré,
Cuando tienes contigo qué darle.
3:29 No intentes mal contra tu prójimo
Que habita confiado junto a ti.
3:30 No tengas pleito con nadie sin razón,
Si no te han hecho agravio.
3:31 No envidies al hombre injusto,
Ni escojas ninguno de sus caminos.
3:32 Porque Jehová abomina al perverso;
Mas su comunión íntima es con los justos.
3:33 La maldición de Jehová está en la casa del impío,
Pero bendecirá la morada de los justos.
3:34 Ciertamente él escarnecerá a los escarnecedores,
Y a los humildes dará gracia.
3:35 Los sabios heredarán honra,
Mas los necios llevarán ignominia.

Capítulo 4

Beneficios de la sabiduría 4:1 Oíd, hijos, la enseñanza de un padre,
Y estad atentos, para que conozcáis cordura.
4:2 Porque os doy buena enseñanza;
No desamparéis mi ley.
4:3 Porque yo también fui hijo de mi padre,
Delicado y único delante de mi madre.
4:4 Y él me enseñaba, y me decía:
Retenga tu corazón mis razones,
Guarda mis mandamientos, y vivirás.
4:5 Adquiere sabiduría, adquiere inteligencia;
No te olvides ni te apartes de las razones de mi boca;
4:6 No la dejes, y ella te guardará;
Amala, y te conservará.
4:7 Sabiduría ante todo; adquiere sabiduría;
Y sobre todas tus posesiones adquiere inteligencia.
4:8 Engrandécela, y ella te engrandecerá;
Ella te honrará, cuando tú la hayas abrazado.
4:9 Adorno de gracia dará a tu cabeza;
Corona de hermosura te entregará.
4:10 Oye, hijo mío, y recibe mis razones,
Y se te multiplicarán años de vida.
4:11 Por el camino de la sabiduría te he encaminado,
Y por veredas derechas te he hecho andar.
4:12 Cuando anduvieres, no se estrecharán tus pasos,
Y si corrieres, no tropezarás.
4:13 Retén el consejo, no lo dejes;
Guárdalo, porque eso es tu vida.
4:14 No entres por la vereda de los impíos,
Ni vayas por el camino de los malos.
4:15 Déjala, no pases por ella;
Apártate de ella, pasa.
4:16 Porque no duermen ellos si no han hecho mal,
Y pierden el sueño si no han hecho caer a alguno.
4:17 Porque comen pan de maldad, y beben vino de robos;
4:18 Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora,
Que va en aumento hasta que el día es perfecto.
4:19 El camino de los impíos es como la oscuridad;
No saben en qué tropiezan.
4:20 Hijo mío, está atento a mis palabras;
Inclina tu oído a mis razones.
4:21 No se aparten de tus ojos;
Guárdalas en medio de tu corazón;
4:22 Porque son vida a los que las hallan,
Y medicina a todo su cuerpo.
4:23 Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón;
Porque de él mana la vida.
4:24 Aparta de ti la perversidad de la boca,
Y aleja de ti la iniquidad de los labios.
4:25 Tus ojos miren lo recto,
Y diríjanse tus párpados hacia lo que tienes delante.
4:26 Examina la senda de tus pies,
Y todos tus caminos sean rectos.
4:27 No te desvíes a la derecha ni a la izquierda;
Aparta tu pie del mal.

Capítulo 5

Amonestación contra la impureza 5:1 Hijo mío, está atento a mi sabiduría,
Y a mi inteligencia inclina tu oído,
5:2 Para que guardes consejo,
Y tus labios conserven la ciencia.
5:3 Porque los labios de la mujer extraña destilan miel,
Y su paladar es más blando que el aceite;
5:4 Mas su fin es amargo como el ajenjo,
Agudo como espada de dos filos.
5:5 Sus pies descienden a la muerte;
Sus pasos conducen al Seol.
5:6 Sus caminos son inestables; no los conocerás,
Si no considerares el camino de vida.
5:7 Ahora pues, hijos, oídme,
Y no os apartéis de las razones de mi boca.
5:8 Aleja de ella tu camino,
Y no te acerques a la puerta de su casa;
5:9 Para que no des a los extraños tu honor,
Y tus años al cruel;
5:10 No sea que extraños se sacien de tu fuerza,
Y tus trabajos estén en casa del extraño;
5:11 Y gimas al final,
Cuando se consuma tu carne y tu cuerpo,
5:12 Y digas: ¡Cómo aborrecí el consejo,
Y mi corazón menospreció la reprensión;
5:13 No oí la voz de los que me instruían,
Y a los que me enseñaban no incliné mi oído!
5:14 Casi en todo mal he estado,
En medio de la sociedad y de la congregación.
5:15 Bebe el agua de tu misma cisterna,
Y los raudales de tu propio pozo.
5:16 ¿Se derramarán tus fuentes por las calles,
Y tus corrientes de aguas por las plazas?
5:17 Sean para ti solo,
Y no para los extraños contigo.
5:18 Sea bendito tu manantial,
Y alégrate con la mujer de tu juventud,
5:19 Como cierva amada y graciosa gacela.
Sus caricias te satisfagan en todo tiempo,
Y en su amor recréate siempre.
5:20 ¿Y por qué, hijo mío, andarás ciego con la mujer ajena,
Y abrazarás el seno de la extraña?
5:21 Porque los caminos del hombre están ante los ojos de Jehová,
Y él considera todas sus veredas.
5:22 Prenderán al impío sus propias iniquidades,
Y retenido será con las cuerdas de su pecado.
5:23 El morirá por falta de corrección,
Y errará por lo inmenso de su locura.

Capítulo 6

Amonestación contra la pereza y la falsedad 6:1 Hijo mío, si salieres fiador por tu amigo,
Si has empeñado tu palabra a un extraño,
6:2 Te has enlazado con las palabras de tu boca,
Y has quedado preso en los dichos de tus labios.
6:3 Haz esto ahora, hijo mío, y líbrate,
Ya que has caído en la mano de tu prójimo;
Ve, humíllate, y asegúrate de tu amigo.
6:4 No des sueño a tus ojos,
Ni a tus párpados adormecimiento;
6:5 Escápate como gacela de la mano del cazador,
Y como ave de la mano del que arma lazos.
6:6 Ve a la hormiga, oh perezoso,
Mira sus caminos, y sé sabio;
6:7 La cual no teniendo capitán,
Ni gobernador, ni señor,
6:8 Prepara en el verano su comida,
Y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento.
6:9 Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir?
¿Cuándo te levantarás de tu sueño?
6:10 Un poco de sueño, un poco de dormitar,
Y cruzar por un poco las manos para reposo;
6:11 Así vendrá tu necesidad como caminante,
Y tu pobreza como hombre armado.
6:12 El hombre malo, el hombre depravado,
Es el que anda en perversidad de boca;
6:13 Que guiña los ojos, que habla con los pies,
Que hace señas con los dedos.
6:14 Perversidades hay en su corazón; anda pensando el mal en todo tiempo;
Siembra las discordias.
6:15 Por tanto, su calamidad vendrá de repente;
Súbitamente será quebrantado, y no habrá remedio.
6:16 Seis cosas aborrece Jehová,
Y aun siete abomina su alma:
6:17 Los ojos altivos, la lengua mentirosa,
Las manos derramadoras de sangre inocente,
6:18 El corazón que maquina pensamientos inicuos,
Los pies presurosos para correr al mal,
6:19 El testigo falso que habla mentiras,
Y el que siembra discordia entre hermanos.
Amonestación contra el adulterio
6:20 Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre,
Y no dejes la enseñanza de tu madre;
6:21 Atalos siempre en tu corazón,
Enlázalos a tu cuello.
6:22 Te guiarán cuando andes; cuando duermas te guardarán;
Hablarán contigo cuando despiertes.
6:23 Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza es luz,
Y camino de vida las reprensiones que te instruyen,
6:24 Para que te guarden de la mala mujer,
De la blandura de la lengua de la mujer extraña.
6:25 No codicies su hermosura en tu corazón,
Ni ella te prenda con sus ojos;
6:26 Porque a causa de la mujer ramera el hombre es reducido a un bocado de pan;
Y la mujer caza la preciosa alma del varón.
6:27 ¿Tomará el hombre fuego en su seno
Sin que sus vestidos ardan?
6:28 ¿Andará el hombre sobre brasas
Sin que sus pies se quemen?
6:29 Así es el que se llega a la mujer de su prójimo;
No quedará impune ninguno que la tocare.
6:30 No tienen en poco al ladrón si hurta
Para saciar su apetito cuando tiene hambre;
6:31 Pero si es sorprendido, pagará siete veces;
Entregará todo el haber de su casa.
6:32 Mas el que comete adulterio es falto de entendimiento;
Corrompe su alma el que tal hace.
6:33 Heridas y vergüenza hallará,
Y su afrenta nunca será borrada.
6:34 Porque los celos son el furor del hombre,
Y no perdonará en el día de la venganza.
6:35 No aceptará ningún rescate,
Ni querrá perdonar, aunque multipliques los dones.

Capítulo 7

Las artimañas de la ramera 7:1 Hijo mío, guarda mis razones,
Y atesora contigo mis mandamientos.
7:2 Guarda mis mandamientos y vivirás,
Y mi ley como las niñas de tus ojos.
7:3 Lígalos a tus dedos;
Escríbelos en la tabla de tu corazón.
7:4 Di a la sabiduría: Tú eres mi hermana,
Y a la inteligencia llama parienta;
7:5 Para que te guarden de la mujer ajena,
Y de la extraña que ablanda sus palabras.
7:6 Porque mirando yo por la ventana de mi casa,
Por mi celosía,
7:7 Vi entre los simples,
Consideré entre los jóvenes,
A un joven falto de entendimiento,
7:8 El cual pasaba por la calle, junto a la esquina,
E iba camino a la casa de ella,
7:9 A la tarde del día, cuando ya oscurecía,
En la oscuridad y tinieblas de la noche.
7:10 Cuando he aquí, una mujer le sale al encuentro,
Con atavío de ramera y astuta de corazón.
7:11 Alborotadora y rencillosa,
Sus pies no pueden estar en casa;
7:12 Unas veces está en la calle, otras veces en las plazas,
Acechando por todas las esquinas.
7:13 Se asió de él, y le besó.
Con semblante descarado le dijo:
7:14 Sacrificios de paz había prometido,
Hoy he pagado mis votos;
7:15 Por tanto, he salido a encontrarte,
Buscando diligentemente tu rostro, y te he hallado.
7:16 He adornado mi cama con colchas
Recamadas con cordoncillo de Egipto;
7:17 He perfumado mi cámara
Con mirra, áloes y canela.
7:18 Ven, embriaguémonos de amores hasta la mañana;
Alegrémonos en amores.
7:19 Porque el marido no está en casa;
Se ha ido a un largo viaje.
7:20 La bolsa de dinero llevó en su mano;
El día señalado volverá a su casa.
7:21 Lo rindió con la suavidad de sus muchas palabras,
Le obligó con la zalamería de sus labios.
7:22 Al punto se marchó tras ella,
Como va el buey al degolladero,
Y como el necio a las prisiones para ser castigado;
7:23 Como el ave que se apresura a la red,
Y no sabe que es contra su vida,
Hasta que la saeta traspasa su corazón.
7:24 Ahora pues, hijos, oídme,
Y estad atentos a las razones de mi boca.
7:25 No se aparte tu corazón a sus caminos;
No yerres en sus veredas.
7:26 Porque a muchos ha hecho caer heridos,
Y aun los más fuertes han sido muertos por ella.
7:27 Camino al Seol es su casa,
Que conduce a las cámaras de la muerte.

Capítulo 8

Excelencia y eternidad de la Sabiduría 8:1 ¿No clama la sabiduría,
Y da su voz la inteligencia?
8:2 En las alturas junto al camino,
A las encrucijadas de las veredas se para;
8:3 En el lugar de las puertas, a la entrada de la ciudad,
A la entrada de las puertas da voces:
8:4 Oh hombres, a vosotros clamo;
Dirijo mi voz a los hijos de los hombres.
8:5 Entended, oh simples, discreción;
Y vosotros, necios, entrad en cordura.
8:6 Oíd, porque hablaré cosas excelentes,
Y abriré mis labios para cosas rectas.
8:7 Porque mi boca hablará verdad,
Y la impiedad abominan mis labios.
8:8 Justas son todas las razones de mi boca;
No hay en ellas cosa perversa ni torcida.
8:9 Todas ellas son rectas al que entiende,
Y razonables a los que han hallado sabiduría.
8:10 Recibid mi enseñanza, y no plata;
Y ciencia antes que el oro escogido.
8:11 Porque mejor es la sabiduría que las piedras preciosas;
Y todo cuanto se puede desear, no es de compararse con ella.
8:12 Yo, la sabiduría, habito con la cordura,
Y hallo la ciencia de los consejos.
8:13 El temor de Jehová es aborrecer el mal;
La soberbia y la arrogancia, el mal camino,
Y la boca perversa, aborrezco.
8:14 Conmigo está el consejo y el buen juicio;
Yo soy la inteligencia; mío es el poder.
8:15 Por mí reinan los reyes,
Y los príncipes determinan justicia.
8:16 Por mí dominan los príncipes,
Y todos los gobernadores juzgan la tierra.
8:17 Yo amo a los que me aman,
Y me hallan los que temprano me buscan.
8:18 Las riquezas y la honra están conmigo;
Riquezas duraderas, y justicia.
8:19 Mejor es mi fruto que el oro, y que el oro refinado;
Y mi rédito mejor que la plata escogida.
8:20 Por vereda de justicia guiaré,
Por en medio de sendas de juicio,
8:21 Para hacer que los que me aman tengan su heredad,
Y que yo llene sus tesoros.
8:22 Jehová me poseía en el principio,
Ya de antiguo, antes de sus obras.
8:23 Eternamente tuve el principado, desde el principio,
Antes de la tierra.
8:24 Antes de los abismos fui engendrada;
Antes que fuesen las fuentes de las muchas aguas.
8:25 Antes que los montes fuesen formados,
Antes de los collados, ya había sido yo engendrada;
8:26 No había aún hecho la tierra, ni los campos,
Ni el principio del polvo del mundo.
8:27 Cuando formaba los cielos, allí estaba yo;
Cuando trazaba el círculo sobre la faz del abismo;
8:28 Cuando afirmaba los cielos arriba,
Cuando afirmaba las fuentes del abismo;
8:29 Cuando ponía al mar su estatuto,
Para que las aguas no traspasasen su mandamiento;
Cuando establecía los fundamentos de la tierra,
8:30 Con él estaba yo ordenándolo todo,
Y era su delicia de día en día,
Teniendo solaz delante de él en todo tiempo.
8:31 Me regocijo en la parte habitable de su tierra;
Y mis delicias son con los hijos de los hombres.
8:32 Ahora, pues, hijos, oídme,
Y bienaventurados los que guardan mis caminos.
8:33 Atended el consejo, y sed sabios,
Y no lo menospreciéis.
8:34 Bienaventurado el hombre que me escucha,
Velando a mis puertas cada día,
Aguardando a los postes de mis puertas.
8:35 Porque el que me halle, hallará la vida,
Y alcanzará el favor de Jehová.
8:36 Mas el que peca contra mí, defrauda su alma;
Todos los que me aborrecen aman la muerte.

Capítulo 9

La Sabiduría y la mujer insensata 9:1 La sabiduría edificó su casa,
Labró sus siete columnas.
9:2 Mató sus víctimas, mezcló su vino,
Y puso su mesa.
9:3 Envió sus criadas;
Sobre lo más alto de la ciudad clamó.
9:4 Dice a cualquier simple: Ven acá.
A los faltos de cordura dice:
9:5 Venid, comed mi pan,
Y bebed del vino que yo he mezclado.
9:6 Dejad las simplezas, y vivid,
Y andad por el camino de la inteligencia.
9:7 El que corrige al escarnecedor, se acarrea afrenta;
El que reprende al impío, se atrae mancha.
9:8 No reprendas al escarnecedor, para que no te aborrezca;
Corrige al sabio, y te amará.
9:9 Da al sabio, y será más sabio;
Enseña al justo, y aumentará su saber.
9:10 El temor de Jehová es el principio de la sabiduría,
Y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia.
9:11 Porque por mí se aumentarán tus días,
Y años de vida se te añadirán.
9:12 Si fueres sabio, para ti lo serás;
Y si fueres escarnecedor, pagarás tú solo.
9:13 La mujer insensata es alborotadora;
Es simple e ignorante.
9:14 Se sienta en una silla a la puerta de su casa,
En los lugares altos de la ciudad,
9:15 Para llamar a los que pasan por el camino,
Que van por sus caminos derechos.
9:16 Dice a cualquier simple: Ven acá.
A los faltos de cordura dijo:
9:17 Las aguas hurtadas son dulces,
Y el pan comido en oculto es sabroso.
9:18 Y no saben que allí están los muertos;
Que sus convidados están en lo profundo del Seol.

Capítulo 10

Contraste entre el justo y el malvado 10:1 Los proverbios de Salomón.
El hijo sabio alegra al padre,
Pero el hijo necio es tristeza de su madre.
10:2 Los tesoros de maldad no serán de provecho;
Mas la justicia libra de muerte.
10:3 Jehová no dejará padecer hambre al justo;
Mas la iniquidad lanzará a los impíos.
10:4 La mano negligente empobrece;
Mas la mano de los diligentes enriquece.
10:5 El que recoge en el verano es hombre entendido;
El que duerme en el tiempo de la siega es hijo que avergüenza.
10:6 Hay bendiciones sobre la cabeza del justo;
Pero violencia cubrirá la boca de los impíos.
10:7 La memoria del justo será bendita;
Mas el nombre de los impíos se pudrirá.
10:8 El sabio de corazón recibirá los mandamientos;
Mas el necio de labios caerá.
10:9 El que camina en integridad anda confiado;
Mas el que pervierte sus caminos será quebrantado.
10:10 El que guiña el ojo acarrea tristeza;
Y el necio de labios será castigado.
10:11 Manantial de vida es la boca del justo;
Pero violencia cubrirá la boca de los impíos.
10:12 El odio despierta rencillas;
Pero el amor cubrirá todas las faltas.
10:13 En los labios del prudente se halla sabiduría;
Mas la vara es para las espaldas del falto de cordura.
10:14 Los sabios guardan la sabiduría;
Mas la boca del necio es calamidad cercana.
10:15 Las riquezas del rico son su ciudad fortificada;
Y el desmayo de los pobres es su pobreza.
10:16 La obra del justo es para vida;
Mas el fruto del impío es para pecado.
10:17 Camino a la vida es guardar la instrucción;
Pero quien desecha la reprensión, yerra.
10:18 El que encubre el odio es de labios mentirosos;
Y el que propaga calumnia es necio.
10:19 En las muchas palabras no falta pecado;
Mas el que refrena sus labios es prudente.
10:20 Plata escogida es la lengua del justo;
Mas el corazón de los impíos es como nada.
10:21 Los labios del justo apacientan a muchos,
Mas los necios mueren por falta de entendimiento.
10:22 La bendición de Jehová es la que enriquece,
Y no añade tristeza con ella.
10:23 El hacer maldad es como una diversión al insensato;
Mas la sabiduría recrea al hombre de entendimiento.
10:24 Lo que el impío teme, eso le vendrá;
Pero a los justos les será dado lo que desean.
10:25 Como pasa el torbellino, así el malo no permanece;
Mas el justo permanece para siempre.
10:26 Como el vinagre a los dientes, y como el humo a los ojos,
Así es el perezoso a los que lo envían.
10:27 El temor de Jehová aumentará los días;
Mas los años de los impíos serán acortados.
10:28 La esperanza de los justos es alegría;
Mas la esperanza de los impíos perecerá.
10:29 El camino de Jehová es fortaleza al perfecto;
Pero es destrucción a los que hacen maldad.
10:30 El justo no será removido jamás;
Pero los impíos no habitarán la tierra.
10:31 La boca del justo producirá sabiduría;
Mas la lengua perversa será cortada.
10:32 Los labios del justo saben hablar lo que agrada;
Mas la boca de los impíos habla perversidades.

Capítulo 11

11:1 El peso falso es abominación a Jehová;
Mas la pesa cabal le agrada.
11:2 Cuando viene la soberbia, viene también la deshonra;
Mas con los humildes está la sabiduría.
11:3 La integridad de los rectos los encaminará;
Pero destruirá a los pecadores la perversidad de ellos.
11:4 No aprovecharán las riquezas en el día de la ira;
Mas la justicia librará de muerte.
11:5 La justicia del perfecto enderezará su camino;
Mas el impío por su impiedad caerá.
11:6 La justicia de los rectos los librará;
Mas los pecadores serán atrapados en su pecado.
11:7 Cuando muere el hombre impío, perece su esperanza;
Y la expectación de los malos perecerá.
11:8 El justo es librado de la tribulación;
Mas el impío entra en lugar suyo.
11:9 El hipócrita con la boca daña a su prójimo;
Mas los justos son librados con la sabiduría.
11:10 En el bien de los justos la ciudad se alegra;
Mas cuando los impíos perecen hay fiesta.
11:11 Por la bendición de los rectos la ciudad será engrandecida;
Mas por la boca de los impíos será trastornada.
11:12 El que carece de entendimiento menosprecia a su prójimo;
Mas el hombre prudente calla.
11:13 El que anda en chismes descubre el secreto;
Mas el de espíritu fiel lo guarda todo.
11:14 Donde no hay dirección sabia, caerá el pueblo;
Mas en la multitud de consejeros hay seguridad.
11:15 Con ansiedad será afligido el que sale por fiador de un extraño;
Mas el que aborreciere las fianzas vivirá seguro.
11:16 La mujer agraciada tendrá honra,
Y los fuertes tendrán riquezas.
11:17 A su alma hace bien el hombre misericordioso;
Mas el cruel se atormenta a sí mismo.
11:18 El impío hace obra falsa;
Mas el que siembra justicia tendrá galardón firme.
11:19 Como la justicia conduce a la vida,
Así el que sigue el mal lo hace para su muerte.
11:20 Abominación son a Jehová los perversos de corazón;
Mas los perfectos de camino le son agradables.
11:21 Tarde o temprano, el malo será castigado;
Mas la descendencia de los justos será librada.
11:22 Como zarcillo de oro en el hocico de un cerdo
Es la mujer hermosa y apartada de razón.
11:23 El deseo de los justos es solamente el bien;
Mas la esperanza de los impíos es el enojo.
11:24 Hay quienes reparten, y les es añadido más;
Y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza.
11:25 El alma generosa será prosperada;
Y el que saciare, él también será saciado.
11:26 Al que acapara el grano, el pueblo lo maldecirá;
Pero bendición será sobre la cabeza del que lo vende.
11:27 El que procura el bien buscará favor;
Mas al que busca el mal, éste le vendrá.
11:28 El que confía en sus riquezas caerá;
Mas los justos reverdecerán como ramas.
11:29 El que turba su casa heredará viento;
Y el necio será siervo del sabio de corazón.
11:30 El fruto del justo es árbol de vida;
Y el que gana almas es sabio.
11:31 Ciertamente el justo será recompensado en la tierra;
¡Cuánto más el impío y el pecador!

Capítulo 12

12:1 El que ama la instrucción ama la sabiduría;
Mas el que aborrece la reprensión es ignorante.
12:2 El bueno alcanzará favor de Jehová;
Mas él condenará al hombre de malos pensamientos.
12:3 El hombre no se afirmará por medio de la impiedad;
Mas la raíz de los justos no será removida.
12:4 La mujer virtuosa es corona de su marido;
Mas la mala, como carcoma en sus huesos.
12:5 Los pensamientos de los justos son rectitud;
Mas los consejos de los impíos, engaño.
12:6 Las palabras de los impíos son asechanzas para derramar sangre;
Mas la boca de los rectos los librará.
12:7 Dios trastornará a los impíos, y no serán más;
Pero la casa de los justos permanecerá firme.
12:8 Según su sabiduría es alabado el hombre;
Mas el perverso de corazón será menospreciado.
12:9 Más vale el despreciado que tiene servidores,
Que el que se jacta, y carece de pan.
12:10 El justo cuida de la vida de su bestia;
Mas el corazón de los impíos es cruel.
12:11 El que labra su tierra se saciará de pan;
Mas el que sigue a los vagabundos es falto de entendimiento.
12:12 Codicia el impío la red de los malvados;
Mas la raíz de los justos dará fruto.
12:13 El impío es enredado en la prevaricación de sus labios;
Mas el justo saldrá de la tribulación.
12:14 El hombre será saciado de bien del fruto de su boca;
Y le será pagado según la obra de sus manos.
12:15 El camino del necio es derecho en su opinión;
Mas el que obedece al consejo es sabio.
12:16 El necio al punto da a conocer su ira;
Mas el que no hace caso de la injuria es prudente.
12:17 El que habla verdad declara justicia;
Mas el testigo mentiroso, engaño.
12:18 Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada;
Mas la lengua de los sabios es medicina.
12:19 El labio veraz permanecerá para siempre;
Mas la lengua mentirosa sólo por un momento.
12:20 Engaño hay en el corazón de los que piensan el mal;
Pero alegría en el de los que piensan el bien.
12:21 Ninguna adversidad acontecerá al justo;
Mas los impíos serán colmados de males.
12:22 Los labios mentirosos son abominación a Jehová;
Pero los que hacen verdad son su contentamiento.
12:23 El hombre cuerdo encubre su saber;
Mas el corazón de los necios publica la necedad.
12:24 La mano de los diligentes señoreará;
Mas la negligencia será tributaria.
12:25 La congoja en el corazón del hombre lo abate;
Mas la buena palabra lo alegra.
12:26 El justo sirve de guía a su prójimo;
Mas el camino de los impíos les hace errar.
12:27 El indolente ni aun asará lo que ha cazado;
Pero haber precioso del hombre es la diligencia.
12:28 En el camino de la justicia está la vida;
Y en sus caminos no hay muerte.

Capítulo 13

13:1 El hijo sabio recibe el consejo del padre;
Mas el burlador no escucha las reprensiones.
13:2 Del fruto de su boca el hombre comerá el bien;
Mas el alma de los prevaricadores hallará el mal.
13:3 El que guarda su boca guarda su alma;
Mas el que mucho abre sus labios tendrá calamidad.
13:4 El alma del perezoso desea, y nada alcanza;
Mas el alma de los diligentes será prosperada.
13:5 El justo aborrece la palabra de mentira;
Mas el impío se hace odioso e infame.
13:6 La justicia guarda al de perfecto camino;
Mas la impiedad trastornará al pecador.
13:7 Hay quienes pretenden ser ricos, y no tienen nada;
Y hay quienes pretenden ser pobres, y tienen muchas riquezas.
13:8 El rescate de la vida del hombre está en sus riquezas;
Pero el pobre no oye censuras.
13:9 La luz de los justos se alegrará;
Mas se apagará la lámpara de los impíos.
13:10 Ciertamente la soberbia concebirá contienda;
Mas con los avisados está la sabiduría.
13:11 Las riquezas de vanidad disminuirán;
Pero el que recoge con mano laboriosa las aumenta.
13:12 La esperanza que se demora es tormento del corazón;
Pero árbol de vida es el deseo cumplido.
13:13 El que menosprecia el precepto perecerá por ello;
Mas el que teme el mandamiento será recompensado.
13:14 La ley del sabio es manantial de vida
Para apartarse de los lazos de la muerte.
13:15 El buen entendimiento da gracia;
Mas el camino de los transgresores es duro.
13:16 Todo hombre prudente procede con sabiduría;
Mas el necio manifestará necedad.
13:17 El mal mensajero acarrea desgracia;
Mas el mensajero fiel acarrea salud.
13:18 Pobreza y vergüenza tendrá el que menosprecia el consejo;
Mas el que guarda la corrección recibirá honra.
13:19 El deseo cumplido regocija el alma;
Pero apartarse del mal es abominación a los necios.
13:20 El que anda con sabios, sabio será;
Mas el que se junta con necios será quebrantado.
13:21 El mal perseguirá a los pecadores,
Mas los justos serán premiados con el bien.
13:22 El bueno dejará herederos a los hijos de sus hijos;
Pero la riqueza del pecador está guardada para el justo.
13:23 En el barbecho de los pobres hay mucho pan;
Mas se pierde por falta de juicio.
13:24 El que detiene el castigo, a su hijo aborrece;
Mas el que lo ama, desde temprano lo corrige.
13:25 El justo come hasta saciar su alma;
Mas el vientre de los impíos tendrá necesidad.

Capítulo 14

14:1 La mujer sabia edifica su casa;
Mas la necia con sus manos la derriba.
14:2 El que camina en su rectitud teme a Jehová;
Mas el de caminos pervertidos lo menosprecia.
14:3 En la boca del necio está la vara de la soberbia;
Mas los labios de los sabios los guardarán.
14:4 Sin bueyes el granero está vacío;
Mas por la fuerza del buey hay abundancia de pan.
14:5 El testigo verdadero no mentirá;
Mas el testigo falso hablará mentiras.
14:6 Busca el escarnecedor la sabiduría y no la halla;
Mas al hombre entendido la sabiduría le es fácil.
14:7 Vete de delante del hombre necio,
Porque en él no hallarás labios de ciencia.
14:8 La ciencia del prudente está en entender su camino;
Mas la indiscreción de los necios es engaño.
14:9 Los necios se mofan del pecado;
Mas entre los rectos hay buena voluntad.
14:10 El corazón conoce la amargura de su alma;
Y extraño no se entremeterá en su alegría.
14:11 La casa de los impíos será asolada;
Pero florecerá la tienda de los rectos.
14:12 Hay camino que al hombre le parece derecho;
Pero su fin es camino de muerte.
14:13 Aun en la risa tendrá dolor el corazón;
Y el término de la alegría es congoja.
14:14 De sus caminos será hastiado el necio de corazón;
Pero el hombre de bien estará contento del suyo.
14:15 El simple todo lo cree;
Mas el avisado mira bien sus pasos.
14:16 El sabio teme y se aparta del mal;
Mas el insensato se muestra insolente y confiado.
14:17 El que fácilmente se enoja hará locuras;
Y el hombre perverso será aborrecido.
14:18 Los simples heredarán necedad;
Mas los prudentes se coronarán de sabiduría.
14:19 Los malos se inclinarán delante de los buenos,
Y los impíos a las puertas del justo.
14:20 El pobre es odioso aun a su amigo;
Pero muchos son los que aman al rico.
14:21 Peca el que menosprecia a su prójimo;
Mas el que tiene misericordia de los pobres es bienaventurado.
14:22 ¿No yerran los que piensan el mal?
Misericordia y verdad alcanzarán los que piensan el bien.
14:23 En toda labor hay fruto;
Mas las vanas palabras de los labios empobrecen.
14:24 Las riquezas de los sabios son su corona;
Pero la insensatez de los necios es infatuación.
14:25 El testigo verdadero libra las almas;
Mas el engañoso hablará mentiras.
14:26 En el temor de Jehová está la fuerte confianza;
Y esperanza tendrán sus hijos.
14:27 El temor de Jehová es manantial de vida
Para apartarse de los lazos de la muerte.
14:28 En la multitud del pueblo está la gloria del rey;
Y en la falta de pueblo la debilidad del príncipe.
14:29 El que tarda en airarse es grande de entendimiento;
Mas el que es impaciente de espíritu enaltece la necedad.
14:30 El corazón apacible es vida de la carne;
Mas la envidia es carcoma de los huesos.
14:31 El que oprime al pobre afrenta a su Hacedor;
Mas el que tiene misericordia del pobre, lo honra.
14:32 Por su maldad será lanzado el impío;
Mas el justo en su muerte tiene esperanza.
14:33 En el corazón del prudente reposa la sabiduría;
Pero no es conocida en medio de los necios.
14:34 La justicia engrandece a la nación;
Mas el pecado es afrenta de las naciones.
14:35 La benevolencia del rey es para con el servidor entendido;
Mas su enojo contra el que lo avergüenza.

Capítulo 15

15:1 La blanda respuesta quita la ira;
Mas la palabra áspera hace subir el furor.
15:2 La lengua de los sabios adornará la sabiduría;
Mas la boca de los necios hablará sandeces.
15:3 Los ojos de Jehová están en todo lugar,
Mirando a los malos y a los buenos.
15:4 La lengua apacible es árbol de vida;
Mas la perversidad de ella es quebrantamiento de espíritu.
15:5 El necio menosprecia el consejo de su padre;
Mas el que guarda la corrección vendrá a ser prudente.
15:6 En la casa del justo hay gran provisión;
Pero turbación en las ganancias del impío.
15:7 La boca de los sabios esparce sabiduría;
No así el corazón de los necios.
15:8 El sacrificio de los impíos es abominación a Jehová;
Mas la oración de los rectos es su gozo.
15:9 Abominación es a Jehová el camino del impío;
Mas él ama al que sigue justicia.
15:10 La reconvención es molesta al que deja el camino;
Y el que aborrece la corrección morirá.
15:11 El Seol y el Abadón están delante de Jehová;
¡Cuánto más los corazones de los hombres!
15:12 El escarnecedor no ama al que le reprende,
Ni se junta con los sabios.
15:13 El corazón alegre hermosea el rostro;
Mas por el dolor del corazón el espíritu se abate.
15:14 El corazón entendido busca la sabiduría;
Mas la boca de los necios se alimenta de necedades.
15:15 Todos los días del afligido son difíciles;
Mas el de corazón contento tiene un banquete continuo.
15:16 Mejor es lo poco con el temor de Jehová,
Que el gran tesoro donde hay turbación.
15:17 Mejor es la comida de legumbres donde hay amor,
Que de buey engordado donde hay odio.
15:18 El hombre iracundo promueve contiendas;
Mas el que tarda en airarse apacigua la rencilla.
15:19 El camino del perezoso es como seto de espinos;
Mas la vereda de los rectos, como una calzada.
15:20 El hijo sabio alegra al padre;
Mas el hombre necio menosprecia a su madre.
15:21 La necedad es alegría al falto de entendimiento;
Mas el hombre entendido endereza sus pasos.
15:22 Los pensamientos son frustrados donde no hay consejo;
Mas en la multitud de consejeros se afirman.
15:23 El hombre se alegra con la respuesta de su boca;
Y la palabra a su tiempo, ¡cuán buena es!
15:24 El camino de la vida es hacia arriba al entendido,
Para apartarse del Seol abajo.
15:25 Jehová asolará la casa de los soberbios;
Pero afirmará la heredad de la viuda.
15:26 Abominación son a Jehová los pensamientos del malo;
Mas las expresiones de los limpios son limpias.
15:27 Alborota su casa el codicioso;
Mas el que aborrece el soborno vivirá.
15:28 El corazón del justo piensa para responder;
Mas la boca de los impíos derrama malas cosas.
15:29 Jehová está lejos de los impíos;
Pero él oye la oración de los justos.
15:30 La luz de los ojos alegra el corazón,
Y la buena nueva conforta los huesos.
15:31 El oído que escucha las amonestaciones de la vida,
Entre los sabios morará.
15:32 El que tiene en poco la disciplina menosprecia su alma;
Mas el que escucha la corrección tiene entendimiento.
15:33 El temor de Jehová es enseñanza de sabiduría;
Y a la honra precede la humildad.

Capítulo 16

Proverbios sobre la vida y la conducta 16:1 Del hombre son las disposiciones del corazón;
Mas de Jehová es la respuesta de la lengua.
16:2 Todos los caminos del hombre son limpios en su propia opinión;
Pero Jehová pesa los espíritus.
16:3 Encomienda a Jehová tus obras,
Y tus pensamientos serán afirmados.
16:4 Todas las cosas ha hecho Jehová para sí mismo,
Y aun al impío para el día malo.
16:5 Abominación es a Jehová todo altivo de corazón;
Ciertamente no quedará impune.
16:6 Con misericordia y verdad se corrige el pecado,
Y con el temor de Jehová los hombres se apartan del mal.
16:7 Cuando los caminos del hombre son agradables a Jehová,
Aun a sus enemigos hace estar en paz con él.
16:8 Mejor es lo poco con justicia
Que la muchedumbre de frutos sin derecho.
16:9 El corazón del hombre piensa su camino;
Mas Jehová endereza sus pasos.
16:10 Oráculo hay en los labios del rey;
En juicio no prevaricará su boca.
16:11 Peso y balanzas justas son de Jehová;
Obra suya son todas las pesas de la bolsa.
16:12 Abominación es a los reyes hacer impiedad,
Porque con justicia será afirmado el trono.
16:13 Los labios justos son el contentamiento de los reyes,
Y éstos aman al que habla lo recto.
16:14 La ira del rey es mensajero de muerte;
Mas el hombre sabio la evitará.
16:15 En la alegría del rostro del rey está la vida,
Y su benevolencia es como nube de lluvia tardía.
16:16 Mejor es adquirir sabiduría que oro preciado;
Y adquirir inteligencia vale más que la plata.
16:17 El camino de los rectos se aparta del mal;
Su vida guarda el que guarda su camino.
16:18 Antes del quebrantamiento es la soberbia,
Y antes de la caída la altivez de espíritu.
16:19 Mejor es humillar el espíritu con los humildes
Que repartir despojos con los soberbios.
16:20 El entendido en la palabra hallará el bien,
Y el que confía en Jehová es bienaventurado.
16:21 El sabio de corazón es llamado prudente,
Y la dulzura de labios aumenta el saber.
16:22 Manantial de vida es el entendimiento al que lo posee;
Mas la erudición de los necios es necedad.
16:23 El corazón del sabio hace prudente su boca,
Y añade gracia a sus labios.
16:24 Panal de miel son los dichos suaves;
Suavidad al alma y medicina para los huesos.
16:25 Hay camino que parece derecho al hombre,
Pero su fin es camino de muerte.
16:26 El alma del que trabaja, trabaja para sí,
Porque su boca le estimula.
16:27 El hombre perverso cava en busca del mal,
Y en sus labios hay como llama de fuego.
16:28 El hombre perverso levanta contienda,
Y el chismoso aparta a los mejores amigos.
16:29 El hombre malo lisonjea a su prójimo,
Y le hace andar por camino no bueno.
16:30 Cierra sus ojos para pensar perversidades;
Mueve sus labios, efectúa el mal.
16:31 Corona de honra es la vejez
Que se halla en el camino de justicia.
16:32 Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte;
Y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad.
16:33 La suerte se echa en el regazo;
Mas de Jehová es la decisión de ella.

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